La policía italiana está investigando los posibles autores de los dos atentados bomba que esta mañana han estallado en las embajadas de Suiza y Chile en Roma y que se han saldado con dos heridos, uno de ellos, de gravedad.

Según las primeras hipótesis, podría tratarse de grupos anárquicos italianos relacionados con los atentados en las embajadas extranjeras en Atenas el pasado mes de noviembre.

El ministro de Interior italiano, Roberto Maroni, ha asegurado que se está siguiendo “la pista anárquica”, si bien, ningún grupo ha reivindicado hasta el momento los atentados. La Fiscalía de Roma ha abierto una investigación por actos de terrorismo y está llevando a cabo un seguimiento de todas las embajadas de la capital italiana para evitar nuevos ataques.

A media tarde se habían encontrado varios paquetes sospechosos en las embajadas de Ucrania y Eslovenia, pero finalmente ninguno de los dos contenía material explosivo.

La hipótesis anarquista cobra cada vez más fuerza. Según los investigadores existe un fuerte vínculo entre los grupos anárquicos de Italia, Suiza y Grecia y se cree que el atentado podría ser obra de estos grupos en protesta por la detención de algunos de sus líderes en cárceles suizas.

El caso más significativo es el de Marco Camenisch, militante histórico detenido varias veces en los años ’90 en Italia y finalmente extraditado a Suiza en el año 2002.

Camenisch fue trasladado el pasado mes de octubre desde una prisión de Zurich a una cárcel de máxima seguridad en Orbe y permanece en huelga de hambre en solidaridad con tres compañeros �Costantino Ragusa, Silvia Guerini y Luca Bernasconi- detenidos el pasado 15 de abril acusados de estar preparando un atentado contra la sede suiza de IBM.

Según ha explicado a los periodistas el embajador suizo en Roma el pasado 5 de octubre un paquete sospechoso apareció a la puerta de la embajada con una nota en la que se podía leer: “Costa, Silvia y Billy libres”, en referencia a los tres detenidos en Suiza.

El alcalde de Roma, Gianni Alemanno, que ha visitado esta tarde la embajada de Suiza en la capital, ha asegurado que lo ocurrido está totalmente fuera “del contesto romano” y ha dicho que se están siguiendo “pistas internacionales”.

El clima de tensión que vive la capital italiana desde hace varias semanas no ha hecho más que favorecer que corriera el pánico entre las principales sedes diplomáticas de la capital tras conocer las explosiones en las embajadas suiza y chilena.

El pasado 14 de diciembre, mientras en el Parlamento Silvio Berlusconi se enfrentaba a una moción de censura, una manifestación en su contra acabó en guerrilla urbana por el centro de Roma. Más de 100 personas �entre manifestantes y policías- resultaron heridas mientras que otras 40 fueron detenidas por las fuerzas de seguridad.

En los últimos días los estudiantes de las principales ciudades italianas también se han manifestado �en algunos casos de forma violenta- para protestar contra la reforma de la Ley de Educación propuesta por la ministra Maria Stella Gelmini, propuesta que ha sido aprobada esta misma tarde.