El presidente venezolano, Hugo Chávez, transmitió hoy su pésame a la familia del fallecido ex presidente Carlos Andrés Pérez “sin cinismo ni ironÃa”, pero denostó la forma cómo ejerció el poder, y aseguró que los familiares tienen todo el derecho a repatriar sus restos.
“Enviamos a sus familiares el pésame sin ningún tipo de cinismo ni ironÃa, pero que no regrese a Venezuela aquella forma de hacer polÃtica que trajo, entre otras cosas, el Caracazo y las rebeliones de 1992”, dijo Chávez durante un acto con el presidente boliviano, Evo Morales.
Pérez (1974-1979 y 1989-1993) falleció ayer, sábado, a los 88 años de un paro cardÃaco en Miami (EEUU), uno de los lugares, junto con Nueva York y República Dominicana, en que vivió tras abandonar su paÃs en 1999 Venezuela, donde fue condenado y tenÃa causas abiertas por supuestos actos de corrupción.
“Pido respeto para el ser humano que falleció, el ex presidente Carlos Andrés Pérez. Bueno, que en paz descanse, pero que con él descanse en paz y se vaya para siempre de aquà la forma que el encarnó de hacer polÃtica”, manifestó Chávez, que en 1992 encabezó un fallido golpe de Estado contra el Gobierno de Pérez.
También reveló que una de las hijas del ex presidente se puso en contacto con su Gobierno para consultar si podÃa ser enterrado en tierra venezolana, a lo que Chávez respondió que no era preciso ni pedir el permiso.
“Me informó el canciller (Nicolás Maduro) que una de sus hijas llamó y habló con alguien cercano al gobierno para traer los restos de su padre a Venezuela. Eso no hacÃa ni falta. Tienen todo el derecho de traerle”, afirmó Chávez.
“Nosotros nos quitamos el sombrero y decimos que en paz descanse”, añadió el presidente, antes de recordar que hace un año también falleció el ex gobernante Rafael Caldera.
Chávez consideró que las polÃticas de Pérez subordinaron Venezuela a los intereses de la burguesÃa local y de Estados Unidos.
“Fue una forma de hacer polÃtica atropellando los derechos del pueblo y sometiéndolos al imperio yanqui”, dijo.
Chávez puntualizó, no obstante, que la ejecución de las “polÃticas entreguistas del Fondo Monetario Internacional” no fueron responsabilidad exclusiva de Pérez sino que contaron con la complicidad de organismos como el Congreso.

























