Una fuerte tormenta afectaba el lunes el noreste de Estados Unidos, interrumpiendo viajes por aire y tierra, además de obligar a los automovilistas a lidiar con la nieve y las carreteras heladas tras un ajetreado fin de semana de Navidad.
La ciudad de Nueva York, Nueva Jersey y el oeste de Long Island fueron los más impactados por la tormenta, que desató poderosos vientos y arrojó hasta 74 centÃmetros de nieve en algunas partes, dijo el Servicio Nacional de MeteorologÃa.
La zona de aeropuertos de Nueva York, incluyendo la terminal internacional de JFK, fue cerrada el domingo por la noche y se esperaba que fuera reabierta el lunes por la tarde, dijo la Administración Federal de Aviación.
Algunos viajeros tuvieron que pasar la noche en los aeropuertos, mientras que otros estaban sentados en el suelo de las terminales aéreas debido al retraso o cancelación de sus vuelos.
Al menos 2.000 vuelos fueron cancelados en la región y el servicio de trenes de pasajeros Amtrak entre Nueva York y Boston no estaba operando.
El portavoz de Amtrak, Cliff Cole, sostuvo que se esperaba que hubiera un servicio limitado en la concurrida ruta, el que deberÃa reanudarse temprano el lunes para el regreso de los empleados a sus trabajos.
“(Los trenes) operarán de acuerdo al calendario pero no habrá tantos como en un dÃa de semana normal”, declaró Cole a Fox News.
Delta Air Lines canceló alrededor de un sexto de su programa de vuelos, mientras que American Airlines , JetBlue Airways y Continental Airlines suspendieron casi 265 vuelos cada uno, señalaron representantes de las compañÃas.
UNA MUY “BLANCA NAVIDAD”
La tormenta de nieve, la primera de gran envergadura de la actual temporada, afectó a los estadounidenses cuando debÃan volver a sus trabajos después de los ajetreados viajes por el fin de semana de Navidad.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió alertas de tormenta de nieve desde Maine a Nueva Jersey y éstas se encuentran vigentes para casi toda la costa este del paÃs.
Seis estados, incluyendo Massachusetts y Maine, declararon una emergencia.
Después de que el sur de Estados Unidos pasara una inusual “Navidad blanca” el sábado, el temporal se dirigió hacia el noreste, donde la mayorÃa de las ciudades costeras estaban cubiertas de nieve.
La tormenta ya habÃa sido pronosticada, lo que dio a las ciudades tiempo para lanzar sal a las calles y preparar las máquinas destinadas a retirar la nieve.
Unos 2.400 trabajadores sanitarios de Nueva York fueron convocados para despejar la nieve de las calles.(Reuters)

























