ESCRITORIO DEL EDITOR.

Se está terminando el 2010… es bueno recordar y reflexionar sobre lo que este año nos dejó, para tratar de mejorar y no volver a cometer los mismos errores.

El 2010 inició con lo que quizás ha sido la mayor tragedia de la humanidad desde el tsunami del sudeste asiático en diciembre de 2004, y que a la fecha sigue ocasionando estragos: el terremoto de Haití.
El 12 de enero, el mundo se conmocionaba al observar las imágenes de un país destruido por uno de los fenómenos naturales más impredecibles. Miles de personas murieron y resultaron heridas. La vulnerabilidad de Haití nos hizo recordar ¿qué tan preparados estamos para enfrentar desastres naturales?

La tragedia de Haití abrió la puerta para darnos cuenta que la protección civil no es una tarea que sólo compete a las autoridades encargadas de la seguridad nacional, sino que los demás sectores de gobierno como las secretarías de salud, educación, medio ambiente, así como la sociedad, debemos participar.

Posterior al terremoto, el principal temor eran las epidemias, lo que ocurrió en el último trimestre. El cólera llegó y, de acuerdo con el último boletín emitido por la Organización Panamericana de la Salud, el 17 de diciembre, 112,130 personas están infectadas y 2,478 han muerto. De momento no se han reportado casos fuera de la isla, pero la vigilancia persiste a lo largo y ancho de todo el Continente.

En el caso de nuestro país, las noticias en salud que más hicieron eco fueron la obesidad y la venta de antibióticos con receta médica. La obesidad se ha convertido en el problema de salud pública más importante en la última década, y aunque poco a poco se han ido haciendo esfuerzos, aún falta mucho por hacer; esperemos que el próximo año haya más conciencia por parte de la sociedad y de las autoridades para combatir un problema que en un futuro traerá otros como la diabetes mellitus y la hipertensión arterial.

En cuanto a la venta de antibióticos con receta médica, si bien es cierto que ya se contemplaba en la Ley General de Salud, fue un duro golpe para los bolsillos de las familias mexicanas, por el simple hecho de que ahora tienen que pagar por una consulta médica, por tal de conseguir un antibiótico.

Aplicar la ley era necesario, porque muchas personas tomaban antibióticos sin darse cuenta del peligro que significaba para ellos, más sin embargo considero que nos faltó ver por qué la gente se auto-recetaba.

Si los profesionales de la salud platicáramos con la población, nos daríamos cuenta de que parte del problema somos nosotros, por las largas horas de espera y todo por unas inyecciones de penicilina. Aunque también hay personas que por la flojera de acudir con el médico se auto-recetaban. Este problema puede verse desde muchos puntos de vista, pero considero que si todos cooperamos, la ley se aplicará y los efectos se sentirán menos.

Y por último para Jalisco, el dengue volvió a ser noticia este año, aunque no en la misma proporción que en el 2009. Y lo más probable es que siga siendo noticia el próximo año, y no porque no haya acciones por parte de las autoridades, sino porque un problema que se dejó crecer como el dengue, no se puede erradicar de la noche a la mañana. Requiere la participación de todos para eliminar al mosquito transmisor.

En esta ocasión me despido, esperando que haya pasado una excelente Navidad y deseándole un 2011 lleno de éxitos, y le hago una extensa invitación a que se cuide en estas fiestas, para que el próximo año sigamos participando en la construcción de un mejor estado de salud para todos.

Doctorante en Ciencias de la Salud Pública por la UdeG y el CONACYT.