ESCRITORIO DEL EDITOR.
Me llamó la atención la columna que escribe el dÃa de hoy el reconocido periodista Juan Manuel Belmonte, donde habla de “mafias†dentro de la universidad pública a propósito del nombramiento del nuevo titular de nuestra máxima casa de estudios a escasos 10 dÃas de tan trascendente acto, refiriéndose expresamente a los sindicatos de la universidad, el de empleados y profesores, asà como a los albergues estudiantiles mejor conocidos como “casas del estudianteâ€.
La “mafia†es una organización de origen criminal, es una organización clandestina de criminales que de alguna manera defienden sus intereses mediante el engaño, la trampa, el ardid.
Ninguno de los sindicatos de nuestra universidad pública se han integrado por criminales, para que mediante el artificio, de una manera hábil y mañosamente persigan sus fines, muchos menos las “casas del estudianteâ€.
Si bien es cierto, que al interior de la universidad existen muchas corrientes de opinión, no menos cierto es que las ideas fundamentales que caracterizan el pensamiento de cada persona, una vez que se aglutina en una colectividad o movimiento, es lo que da fuerza a una ideologÃa, y hoy más que nunca necesitamos de un ideario polÃtico definido en bien de la casa de Hidalgo, no podemos permanecer incólumes al progreso de la educación en pleno siglo XXI.
Lo que tenemos el dÃa de hoy para el nombramiento del Rector o Rectora, es la Honorable Comisión de RectorÃa, compuesta de ocho notables dentro de un universo de más de 55 mil estudiantes, hoy sabemos que las formas deben cambiar, sin embargo, en el derecho positivo es con lo que contamos y debemos respetar el nombramiento en su momento.
Es cierto, hay una opacidad en el manejo de la universidad en todos sus sentidos, pero ya es mucho el que la mujer que hasta hoy la ha dirigido lo ha sabido hacer de una manera adecuada, será conveniente y necesario entonces que la estafeta la reciba también otra mujer, que afiance lo hecho hasta ahora y culmine con la tan anhelada reforma universitaria, debemos reconocer la capacidad de las mujeres en éste mundo misógino, una prueba de sus capacidades es la actual Rectora.
La forma en que éste periodista se refiere a los sindicatos en su columna, no es la adecuada, quién no es nicolaita no sabe la esencia de la Casa de Hidalgo, mucho menos si nunca paso por uno de los albergues estudiantiles, yo como profesor reconozco la capacidad de estos jóvenes en su empeño y tezón en el estudio, son hombres y mujeres que no tienen el apoyo familiar y aquà lo encuentran, una cosa en este sentido es importante, deben transparentar también el manejo de sus subsidios.
La transparencia es parte fundamental en la vida universitaria el dÃa de hoy, es ya un derecho constitucional; los miembros de la Comisión de RectorÃa tienen en sus manos el progreso de nuestra educación superior, seguramente lo sabrán hacer.























