Saqueos, destrozos de edificios públicos y privados, bloqueo de carreteras, marchas y concentraciones públicas se registraron hoy en la jornada de protestas en varias ciudades de Bolivia contra el alza de carburantes de hasta un 83 por ciento en vigor desde el domingo pasado.
Los manifestantes destrozaron casetas del cobro de peajes de la autopista El Alto-La Paz, quemaron uniformes policiales y secuestraron una caja con dinero, según informe de los policÃas que huyeron del sitio para no sufrir agresión fÃsica, citó DPA.
Además hubo destrozos en la sede de la Federación de Juntas Vecinales, la Central Obrera Regional y un edificio del municipio de El Alto, ciudad vecina a La Paz, instituciones controladas por militantes del Movimiento al Socialismo (MAS), partido del presidente Evo Morales.
Los manifestantes exigÃan la dimisión del alcalde de El Alto, René Patana, y censuraron a los sindicalistas alteños por no pronunciarse contra el alza de combustibles.
También una columna de marchistas descendió de El Alto a La Paz para protestar en la sede de gobierno de Bolivia contra las últimas disposiciones del gobierno, que aumentó el precio de carburantes y solo aprobó un incremento salarial de un 20 por ciento para los sectores de educación, salud, PolicÃa y Fuerzas Armadas.
Otros puntos de acceso de El Alto a La Paz fueron bloqueados, lo que complicó a los viajeros para llegar a la terminal aérea que opera en la segunda ciudad más poblada de Bolivia.
La Paz fue escenario de varias marchas, incluyendo una organizada por el alcalde Luis Revilla, ex socio polÃtico de Evo Morales y ahora su tenaz opositor.
La marcha del Movimiento Sin Miedo (MSM), liderado por Juan del Granado, aliado del presidente Morales en cuatro de sus cinco años de gobierno, participó en la marcha de La Paz.
Del Granado planteó a Evo Morales convocar a un referéndum nacional para que los ciudadanos bolivianos decidan aceptar o rechazar el incremento de carburantes. “Que la gente se pronuncie en las urnas si aceptan que se mantenga el ‘gasolinazo’ en el paÃs”, retó.
El gobierno socialista e indÃgena de Evo Morales sufrió hoy la mayor protesta ciudadana en cinco años por el alza de carburantes que ya provocó desabastecimiento de vÃveres, retiro de ahorros de los bancos, e incremento del precio del pan de 40 a 70 centavos de boliviano y de los pasajes entre un 50 y un 100%.
La protesta ciudadana no cedió pese al anuncio del presidente de un aumento salarial del 20 por ciento y otras medidas complementarias a su llamada “nivelación interna de combustibles a precios internacionales”.
El aumento de 20 por ciento será al salario mÃnimo nacional, que será de 815 bolivianos (unos 120 dólares) para los trabajadores de salud, educación, PolicÃa y Fuerzas Armadas.
Los empleados públicos sólo percibirán un doble aguinaldo en diciembre del próximo año, mientras que los trabajadores del sector privado tendrán que negociar con sus patrones el aumento salarial.
La Confederación Sindical de Choferes realizó un paro de 24 horas reclamando un aumento de un 100 por ciento de los pasajes.
La ciudad de Cochabamba amaneció bloqueada por vehÃculos de alto tonelaje que llevan carga a los puertos de Chile y Perú. Hubo violencia en la plaza principal porque enardecidos marchistas pretendieron destrozar un carro policial antimotines.
Otro punto de protesta se ubicó en la población de Challapata, a 385 kilómetros al sur de La Paz, donde campesinos bloquean la carretera Oruro-Potosà que conecta a la frontera sur con Argentina.
Oruro, Potosà y Santa Cruz de la Sierra fueron escenarios de marchas de protesta, mientras que en las poblaciones mineras de Huanuni, Llallagua y UncÃa, sudoeste de Bolivia, realizaron cabildos donde se concedió un plazo de tres dÃas al gobierno de Evo Morales para que abrogue el decreto de alza de carburantes.
Los productores de la hoja de coca, leales a Evo Morales, expresaron rechazo al aumento del precio de los carburantes y transporte público, sin embargo, el viernes se reunirán con el vicepresidente Ãlvaro GarcÃa Linera, quien explicará los objetivos del decreto que promulgó el domingo pasado en La Paz.
La gasolina, que costaba 3,74 bolivianos (50 centavos de dólar), subió a 6,47 bolivianos (92 centavos de dólar) y la gasolina Premium de 4,79 bolivianos (68 centavos de dólar) a 7,51 bolivianos (1,2 dólar). El litro de diesel de 3,72 bolivianos (50 centavos de dólar) a 6,80 (97 centavos de dólar).
En un mensaje transmitido el miércoles por radio y televisión, Morales admitió que el alza del precio de carburantes “es una decisión dura para la economÃa y para la familia”, pero dijo que habÃa sido tomada para evitar que el dinero de los bolivianos beneficie a redes de contrabandistas.

























