El inicio del año 2011 dejó un saldo de 9 personas muertas y cinco heridas durante las primeras horas del sábado 1de enero, entre las víctimas se encuentran cuatro integrantes de una familia y un trabajador de la embajada de México en Chicago, Estados Unidos.

La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) reportó una intensa actividad delictiva entre la noche del viernes 31 de diciembre y la mañana del sábado 1 de enero, en plena recepción del año nuevo.

Alrededor de las 23:30 horas del 31 de diciembre, la SSP tuvo conocimiento de que en la comunidad de Piedra Imán, perteneciente al municipio de Coyuca de Catalán, se habían escuchado varias detonaciones de arma de fuego.

Al acudir al lugar, elementos de la Policía Estatal informaron que en el interior de un domicilio particular, se hallaban los cuerpos sin vida de Anastasio Ariza Cárdenas, Elever Pineda Ariza, Jesús Ariza Salmerón y Alexis Ariza Pineda de 80, 32, 60 y 17 años de edad, respectivamente.

Los cuerpos presentaban múltiples impactos de proyectil de arma de fuego.

De acuerdo a las versiones obtenidas por la policía, se anota que las víctimas se encontraban en una cancha de basquetbol, cuando repentinamente llegaron varios individuos desconocidos, los cuales comenzaron a disparar armas de diferente calibre, para posteriormente darse a la fuga con rumbo desconocido.

En el lugar quedaron cinco personas lesionadas, las cuales fueron trasladadas a diferentes hospitales para su atención médica.

En la comunidad de “El Naranjo”, perteneciente al mismo municipio, Coyuca de Catalán”, se reportó que en el interior de un domicilio particular se encontraba el cuerpo sin vida una persona que respondía al nombre de Jaime Almonte Borja, de 40 años de edad.

La SSP fue informada de que esta persona trabajaba en el Consulado de la Embajada de México en Chicago Illinois, en los Estados Unidos de Norte América.

El funcionario presentaba tres impactos de proyectil de arma de fuego, uno en la rodilla del lado izquierdo, otro en el costado del lado derecho y uno en la rodilla del mismo lado, desconociéndose el calibre.

Alrededor de las cuatro de la mañana, en San Marcos, municipio ubicado en Costa Chica, se reportó el asesinato de Arturo Barrientos Silva, de 59 años de edad, quien presentaba un impacto de proyectil de arma de fuego en el abdomen.

La Policía local, dio a conocer que los hechos ocurrieron cuando el occiso se encontraba conviviendo afuera de su domicilio particular, lugar en el que fue interceptado por tres individuos desconocidos, que sin mediar palabra le dispararon en repetidas ocasiones, privándolo de la vida.

A las 05 de la mañana, se informó que al Hospital General de Tlapa de Comonfort, Región de la Montaña, fue ingresado el cuerpo sin vida de quien respondía al nombre de Sico Sánchez Cano, originario de la Comunidad de Tenamazapa, perteneciente a Tlacoapa.

Esta persona presentaba una herida en la cabeza causada al parecer con un machete, la herida, que al final le costó la vida, se le produjo al participar en una riña callejera.

Para las 10:18 de la mañana, se reportó que en Acapulco, en la Calle del Águila, de la Colonia Chinameca, se encontró una bolsa de plástico color negra, la cual tenía en su interior el cuerpo sin vida de una persona.

La policía porteña confirmó que se trataba de una persona del sexo masculino, de aproximadamente 1.65 metros de estatura, tez morena clara y de complexión delgada, mismo que se encontraba tapado del rostro con una bolsa de plástico color negra y con ambas manos mutiladas, las cuales no fueron encontradas en el lugar.

Para las 14 horas del 1 de enero, la policía preventiva de Chilpancingo reportó que en la avenida Gobernadores, del fraccionamiento “Villa Mayorazgo”, se encontraba una persona privada de la vida en el interior de un taxi.

En el reporte oficial, se indicó que la víctima respondía al nombre de Edgar Salazar Flores, de 23 años de edad, el cual se encontraba atado de su cabeza y manos hacia atrás, con cinta canela, apreciándosele un orificio en cerca de la nuca, causado al parecer por proyectil de arma de fuego.

Se desconoce el calibre del arma utilizada en el hecho, así como el móvil del crimen y la identidad de los homicidas.