Al rendir protesta como gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú se comprometió a promover un ambiente de paz pública que devuelva la tranquilidad a las familias del estado: “Vamos a disminuir la violencia desde sus causas y cerraremos el espacio a la impunidad”.

Previo al acto, el enviado del presidente Felipe Calderón, José Francisco Blake Mora, dijo que pactó con el nuevo mandatario reforzar los operativos en el estado.

“Nos comprometimos a seguir trabajando por el fortalecimiento institucional, con policías más confiables, por sistemas de control de confianza y por mejores niveles de eficiencia en el conjunto de las corporaciones”, señaló.

Durante la ceremonia, frente al titular de Segob, Torre Cantú ponderó la presencia en la entidad de elementos del Ejército, la Marina y la Policía Federal, y definió que la seguridad es un asunto de Estado que requiere de acuerdos entre los diferentes ámbitos de gobierno.

Insistió en que “queremos transitar libremente por nuestras carreteras, encontrar a nuestro regreso cada cosa en su lugar. Queremos dejar en la escuela a los niños e ir a nuestros empleos con la tranquilidad indispensable para hacer un buen trabajo. Los tamaulipecos queremos volver a confiar”.

Torre Cantú dijo que el clima de paz y tranquilidad se alcanzará con apego y respeto a la legalidad, transparencia y certeza en la procuración y administración de la justicia, pero además con instituciones fuertes.

Otros retos que habrá de enfrentar durante su mandato, señaló el gobernador, serán la pobreza, la educación, salud, vivienda, empleos y mejores salarios.

Torre Cantú se comprometió a fortalecer el Poder Judicial para una mejor impartición de justicia, además de generar un clima de confianza en productores y empresarios de la entidad.

En la toma de posesión fue notoria la ausencia de la dirigente nacional del PRI, Beatriz Paredes, así como de los coordinadores de las bancadas en las cámaras de diputados y senadores, Francisco Rojas y Manlio Fabio Beltrones, respectivamente.

Al acto acudieron siete gobernadores: Rodrigo Medina, de Nuevo León; Humberto Moreira, de Coahuila; Fernando Toranzo, de San Luis Potosí; César Horacio Duarte, de Chihuahua; Miguel Alonso, de Zacatecas; Javier Duarte de Ochoa, de Veracruz, y Carlos Lozano, de Aguascalientes.

También acudieron los mandatarios electos de Tlaxcala y Quintana Roo, Mariano González Zarur y Roberto Borge Angulo, respectivamente.

La ceremonia se realizó en el Polyfórum del Parque Bicentenario, donde se desplegó de un fuerte dispositivo de seguridad con camiones artillados del Ejército y elementos de la Policía Federal en vehículos fuertemente armados.

La vigilancia se extendió inclusive desde el Aeropuerto de Ciudad Victoria hasta el Polyfórum.

En su discurso mencionó a su hermano, Rodolfo Torre Cantú, quien fue ejecutado antes de las elecciones a gobernador, de quien ensalzó su convicción política y su vocación en el servicio público.

Torre Cantú se dio tiempo para recordar parte de su formación familiar: “Rodolfo y yo crecimos en el seno de una familia tamaulipeca en la que aprendimos de mis padres a respetar y a servir a nuestros semejantes. Fuimos educados en esa cultura y así criamos a nuestros hijos”.

Serio y de cara a un auditorio con al menos 3 mil invitados, concluyó con otra mención a su hermano: “Su memoria me inspira y me acompaña, y los compromisos de Rodolfo con Tamaulipas son mis compromisos”.