De acuerdo al avance de los trabajos legislativos, en este 2011 que inicia, podrá ser aprobada una nueva reforma al Código Familiar del estado de acuerdo a la iniciativa presentada por la diputada Guadalupe Calderón Medina.
Sobre el caso, la legisladora tricolor, explicó que esta iniciativa ha sido estudiada y analizada durante casi 21 meses, tiempo en el que, desde las comisiones parlamentarias de Justicia y Grupos Vulnerables, Equidad y Género, fueron perfeccionando a fin de entregar a la sociedad y sobre todo a las mujeres, una nueva herramienta legal que les permita hacer cumplir sus derechos.
Calderón Medina explicó al respeto algunos detalles de la exposición de motivos que dieron vida a su iniciativa y dijo que, “La lucha de la mujer por su plena igualdad junto al hombre se sustenta no en tener poder sobre este, sino desarrollar con plena convicción, poder sobre sà misma, empoderarse para, como sujeto de la historia construir una nueva arquitectura social en donde la igualdad en su plenitud sea el sustento de una vida democrática y que por sus niveles de calidad erradique cualquier manifestación, de discriminación, de violencia, que ponga en riesgo la aspiración de todos, mujeres y hombres a un futuro diferente, a una vida mejorâ€.
Señaló que, la legislación orientada a promover la igualdad de géneros, que algunos la quieren ver como discriminatoria, son acciones afirmativas que tienen como propósito tener una aplicación temporal, “es la vÃa que hemos encontrado para fomentar la cultura del respeto, de la preservación de la dignidad humana, que no puede ser otra que el respeto a la integridad de la mujer en el propósito, aspiracional, de acceder a la educación, a las oportunidades de realización personal desde su entorno familiar, su ejercicio profesional y su representación, en los cargos de elección popular y en la administración de los poderes del Estado, en todos sus nivelesâ€.
Y abundó que, la superación de la violencia, de la discriminación y de la inequidad para con las mujeres es una acción que, en su desarrollo, fortalece a la sociedad, no es posible hablar de un Estado de Derecho en un sistema democrático cuando la mitad de su población padece estos flagelos que nos debilitan como sociedad y nos aleja del concepto de humanidad que nos deberÃa caracterizarâ€.
Por ello abundó que, frente a la decepción social por la ineficacia de los gobiernos, que en la alternancia se ha agudizado, el papel de la mujer, por su mesura, por su forja en la adversidad y porque le ha tocado enfrentar las consecuencias directas del ingreso insuficiente para la manutención familiar, el bajo nivel educativo y la falta de oportunidades para sus hijos, adquiere un papel de la mayor importancia para superar estas limitantes que ponen en riesgo nuestra viabilidad social y posibilidad de construir un horizonte de esperanza para el futuro inmediatoâ€.
AsÃ, frente a las tendencias pragmáticas, que hoy caracterizan las relaciones de la sociedad cuando se requiere un nuevo espÃritu de servicio, una revisión de valores, frente a los que aseguran han muerto las ideologÃas o que el papel del Estado debe ser reducido a su mÃnima expresión como condición para que se desarrolle la sociedad, “reafirmamos el derecho a la utopÃa como condición básica para, con una visión de futuro, con base en la crÃtica y la autocrÃtica, en un enfoque dialéctico, sintetizando lo mejor de cada concepto, construir una aspiración ideológica que oriente el futuro que queremos para, con el esfuerzo y la motivación de las ideas, enfocarnos a su realización, frente a una economÃa salvaje, reafirmamos nuestro derecho de luchar por el advenimiento de una nueva sociedadâ€.
Dijo que, en consecuencia, se han creado leyes que tienen como propósito promover el respeto a la integridad de la mujer e impulsar acciones que promuevan oportunidades para su desarrollo integral, sin embargo, estas disposiciones por si solas, aunque coadyuvan a la superación de la mujer y al arraigo de la cultura de la igualdad, como sustento de la democracia, no son suficientes para proteger a la mujer y a la familia.
Dijo que las acciones afirmativas, por su temporalidad requieren ser reforzadas por la condición de coercibilidad que caracteriza al derecho y, de no hacerlo, pueden quedar en buenos propósitos que, solo en apariencia, cumplirÃan con el compromiso social de la igualdad, por lo que es necesario promover reformas que armonicen estas disposiciones en los códigos Civil, Penal y Familiar.
Esto concluyó, impondrÃa, de ser necesario, sanciones de tal fuerza que, protegiendo a la mujer y a los hijos reivindicarÃa, a través de la sanción correspondiente en cada código, el derecho de todos a construir un horizonte de oportunidades, de igualdad y de respeto pleno para todos los géneros.

























