El incremento en el número de ejecuciones producto de la lucha Calderonista contra el narcotráfico nuevamente demostró el fracaso de esta embestida. 2010 fue el año más mortÃfero de la actual administración federal, al registrarse 12 mil 658 asesinatos, 52 por ciento más que en 2009, detalló Antonio Soto Sánchez, quien estimó que de no cambiar la estrategia de combate, el recuento del 2011 será similar al del año que acaba de concluir.
En el recuento de los daños, el ex senador de la República, puntualizó que las cifras dadas a conocer por un diario nacional respaldan el número de muertes que reconoce el gobierno Federal; en general reafirmó, a pesar del insistente discurso que maneja la Federación por justificar su lucha contra el crimen organizado, la realidad sólo demuestra su incapacidad para ganar esta ofensiva.
Las casi 13 mil ejecuciones que se perpetraron en 2010 y que catalogaron a este año como el más sangriento dijo, representaron el 42 por ciento de los asesinatos registrados en la administración federal de Felipe Calderón Hinojosa, “en los cuatro años que lleva de gobierno se han contabilizado más de 29 mil 481 muertesâ€.
Es indiscutible enfatizó el perredista Antonio Soto, que la estrategia de combate debe cambiarse porque si bien se busca acabar y desterrar el lastre que representa el narcotráfico en nuestro paÃs, la cifra de ultimados que incluye civiles, militares, agentes federales y personas dedicas a cuestiones ilÃcitas, es colosal.
Son nueve las entidades federativas que concentran el combate al crimen organizado. Chihuahua, catalogado como uno de los estados más peligrosos en América Latina; Sinaloa, Baja California, Sonora, Nuevo León, Guerrero, Durango, Tamaulipas y Michoacán, son los estados en jaque por esta ofensiva.
Desde marzo pasado recordó Soto Sánchez, la violencia en México se agravó porque fue la primera ocasión que se superan las mil muertes en un mes, de ahà en adelante lamentó, la cifra se ha mantenido en alrededor de 38 ejecuciones por dÃa.
Situación que exige de la Federación acciones perfectamente coordinadas con los estados, porque de lo contrario vaticinó, podrÃa recrudecerse aún más este problema.

























