En esta época navideña y de fin de año el consumo explosivo de alcohol de acuerdo con los especialistas se incrementa aproximadamente un 30%, ocasionando serios daños a la salud, poniendo en riesgo también el bienestar de los acompañantes.

Para evitar esta situación, la Secretaría de Salud en Michoacán (SSM) recomienda a quienes van a consumir bebidas alcohólicas, hacerlo en forma moderada, ya que por los efectos inmediatos del alcohol en el organismo, la persona que llega al estado de embriaguez manifiesta conductas desordenadas, como agresión verbal o física hacia la familia o amigos.

El consumo explosivo de alcohol es el principal problema de salud en esta época, ya que la persona toma en unas horas hasta una botella de cualquier bebida alcohólica, ocasionando serios problemas de salud, sociales y familiares.

Los expertos señalan que el consumo excesivo de bebidas embriagantes puede tener efectos adversos en el estómago, causar gastritis y daño al hígado a través de una hepatitis alcohólica. Algunas personas enferman de pulmonía por permanecer mucho tiempo tirados en la calle o sufren asfixia al vomitar y aspirarlo por las vías respiratorias.

Esa situación también pone en peligro la vida de personas deprimidas debido a que el estado de embriaguez facilita el suicidio; así como de quienes beben a solas, porque pueden sufrir vómito, que al aspirarse por vías respiratorias, les ocasione la muerte, además de que no hay alguien cerca que controle su consumo.

Otro efecto inmediato es la necedad de conducir en estado de ebriedad, y representa el mayor riesgo de morir por accidente, poniendo en riesgo no sólo la salud de una persona, sino además de los acompañantes.

Es necesario recordar que no hay sustancia o medicamento que disminuya el estado de embriaguez porque el alcohol se tiene que metabolizar en el organismo y a mayor cantidad, mayor el tiempo que se requiere; por lo que la moderación es la clave para no dañar la salud propia y arriesgar el bienestar de los demás en estas fiestas decembrinas.

A continuación se ofrecen algunas recomendaciones para evitar consecuencias negativas o fatales por el consumo de bebidas alcohólicas:

La primera sugerencia es consumir alimentos antes de ingerir una bebida alcohólica, ya que la comida disminuye la ansiedad de tomar y si llega al estado de ebriedad. Es importante dejar de tomar y quedarse en el lugar donde está hasta que se le pase el efecto; designar un conductor y evitar que tome alcohol.

No mezclar bebidas alcohólicas con medicamentos antidepresivos y sedantes, sustancias tóxicas o drogas ilícitas como anfetaminas y cocaína porque representan un gran peligro de causar la muerte.

No se deben adquirir las bebidas en lugares peligrosos o de dudosa procedencia, porque puede tratarse de alcohol metílico que causa ceguera y muerte. Además, si están adulteradas, tienen amplia posibilidad de ocasionar severos daños a la salud.

Ingerir en exceso alcohol puede generar el llamado estado de supresión alcohólica, que conlleva a caer en coma e incluso perder la vida. Otro de los efectos sin control y en excesivas cantidades es la hemorragia del tubo digestivo, fracturas o lesiones por caídas.

Otra recomendación es mantener vigilancia en los adolescentes, pues por la etapa que atraviesan no miden excesos, se desinhiben y pueden desarrollan conductas temerarias y agresivas, como manejar a alta velocidad e incluso competir con sus amigos.

Los especialistas señalan que las personas de menos peso, las mujeres y quienes no comen nada de alimentos son más vulnerables a embriagarse con poca cantidad debido a que el alcohol sube más rápido al cerebro y produce efectos.

Recomendaciones para beber responsablemente:

– Evitar beber cuando se está muy enojado o muy triste
– Beber para disfrutar el sabor de las bebidas, no para buscar un efecto particular
– No beber tragos aquí y allá
– Antes de beber, comer bien e hidratarse
– Combinar el alcohol con alimentos altos en carbohidratos
– Alternar bebidas alcohólicas con no-alcohólicas
– Evitar el re-fill y llevar un control
– Beber despacio

Recomendaciones de moderación para hombres adultos sanos:

– No más de un trago por hora
– No más de cuatro por ocasión de consumo
– No más de doce por semana

Mujeres y chavos de 18-21 y adultos mayores sanos:

– No más de un trago por hora
– No más de tres por ocasión de consumo
– No más de nueve por semana