La mayoría de las aerolíneas ha cancelado sus vuelos de y hacia Nueva York, Boston y otras ciudades del noreste de Estados Unidos ante la llegada de la tormenta de nieve que cae en la región.

Las líneas aéreas comenzaron la cancelación de operaciones en los tres grandes aeropuertos de Nueva York, en Boston, en Providence y en Portland, después siguieron a las otras terminales de la zona. Esperan retomar labores el sábado y estar operando de manera casi normal para el domingo.

 

 

 

De acuerdo con el sitio de internet FlightAware, las aerolíneas han cancelado más de 4,300 vuelos programados para el viernes y el sábado, previniendo contratiempos por la tormenta.

 

Muchos viajeros que quedaron atascados en el área afectada han recibido la oportunidad de cambiar sus boletos para cuando pase la tormenta.

 

Las líneas aéreas prefieren cancelar los vuelos antes de las tormentas que cruzar los dedos, esperando operar con normalidad en medio del mal tiempo, previniendo que haya aglomeraciones en los aeropuertos, por la gente que no pudo quedarse en casa o en su hotel; tampoco están de acuerdo en que la gente se quede en el avión por más de tres horas, para evitar que haya efectos en la salud de los pasajeros.

 

A partir de la implementación de estas medidas, los meteorólogos comenzaron a dar pronósticos confiables, y la federación de aeropuertos y líneas aéreas comenzó a prevenir inconvenientes, cancelando por anticipado.

 

Las aerolíneas también están a merced de la cantidad de gente que desee volar en cada ciudad, por lo que deben trabajar en coordinación con los trenes y los subterráneos para cancelas vuelos.

 

Tormentas como la que se abate en el noreste de Estados Unidos desquician también los centros de atención telefónica, por lo que se ha incrementado el proceso de contactar directamente a los pasajeros.

 

Delta ha puesto en operación un software llamado VIPER (Virtual Inconvenienced Passenger Expedited Reprotection) para encontrar un vuelo nuevo para los pasajeros cuyos vuelos hayan sido cancelados.

 

Este programa se encarga de encontrar, automáticamente, una ruta alternativa que pueda utilizar un pasajero durante una tormenta y le envía al interesado un mensaje para informarle de qué manera pueden ayudarle con el nuevo vuelo.

 

Richard Anderson, directivo de Delta, afirma que el objetivo es automatizar la manera de redireccionar a los pasajeros afectados a otros vuelos de la aerolínea, empleando el menor tiempo posible.

 

Más que ninguna otra aerolínea, JetBlue tiene rutas que recorren el área afectada por la tormenta. Los meteorólogos de la empresa entregan un pronóstico de las condiciones climáticas con una semana de anticipación y permiten que se tomen decisiones anticipadas. Para el jueves, ya habían cancelado los vuelos agendados para el viernes y antes del mediodía del viernes habían cancelado 640 vuelos del sábado. También habían reagendado a algunos de sus clientes.

 

Esperar demasiado para cancelar vuelos significa que hay clientes esperando en el aeropuerto, en sus autos y en los aviones varados, y no es lo mejor para nadie, asegura Rob Maruster, jefe de operaciones de JetBlue.