Repercusiones
Las manecillas de los relojes siguen marcando inexorablemente la medida del tiempo y nos condujeron al término del año 2010 y al renacer del 2011.
El anterior, trágico en todos sentidos, se sumó a los de toda una década que han sido, para la mayorÃa de los mexicanos, de franco retroceso. Con todo lo sucedido no me es fácil poder expresar los parabienes que en estos dÃas es costumbre ancestral hacerlo, pues sólo una minorÃa dis-fruta de las mieles de la prosperidad que deja el saqueo o el robo.
Por fortuna para ambos, nuestra familia se ha visto incrementada y vivimos en un am-biente armónico aun cuando no dejamos de padecer los estragos naturales que el tiempo nos marca. Aún asÃ, seguimos preocupándonos por el curso que sigue nuestro paÃs y que afecta nuestro entorno, pues los principios más puros que han normado nuestra República en mejores tiempos, han sido relegados y remplazados, dejando la rectorÃa económica y el rumbo de la nave a los detentores del gran capital. Apenas empieza el año y ya tenemos un ejemplo negativo en materia de diplomacia in-ternacional que deja ver el descuido y la desatención en materia de inmigración con nuestros vecinos del Sur por un aparte, y la poca visión del Ejecutivo federal mismo que no asistió a la toma de protesta de Dilma Rouseff como Presidenta de la República del Brasil y envió en su representación a un personaje de tercer nivel, degradando con esa negligente actitud la presencia de México en el concierto de las naciones latinoamericanas.
En la otra cara de la moneda, que nos hace o me hace ver lo negro del año que inicia, nos eÇncontramos con la información sobre el crÃtico endeudamiento (interno y externo) nacional con el que inicia 2011. ¡Es una enorme suma! el Banco de México sitúa la deu-da total en 4,210 999, 000 000 de pesos; es decir, 4.21 billones que es equivalente a la tercera parte del producto interno bruto nacional y que puede situar a México en los linderos de la incapacidad de pago y ya sabemos lo que esto significarÃa para esa gran mayorÃa que no olvida el error de Diciembre de 1994 y que sigue sufriendo y recibiendo ese mÃsero salario “mÃnimo†que no alcanza para maldita la cosa.
Los estragos de la incompetencia, el dispendio económico en los gastos de los aniversa-rios, la fatuidad con que se conducen y el derroche en este ya eterno sexenio, siguen estando a la orden del dÃa, por eso no podemos creer en las “buenas†intenciones expresados por Felipe dadas precisamente en el anochecer del domingo anterior pues, además, están frescos en el recuerdo sus compromisos, reiterados y no cumplidos, de trabajar para dar seguridad, empleos y combatir la pobreza en lo general en los años anteriores. Por ejemplo, en el amanecer del 2007 aseveraba, cito: en el año anterior iniciamos un proyecto para construir un México más seguro, un México próspero, con una economÃa sólida y en crecimiento, un México con igualdad de oportunidades, un México limpio que protege sus recursos naturales, afirmando, un año después, que en el 2008 lo consolidarÃa, cito: actuaré con firmeza, para evitar abusos o alzas injustificadas que afecten la economÃa familiar. Estamos tomando medidas para que el crecimiento económico y del empleo no se detenga, a pesar del bajo desempeño de la economÃa de los Estados Unidosâ€; he decretado una reducción del 30 y en algunos casos hasta del 50% a las tarifas eléctricas industriales en hora punta, a fin de mejorar la competitividad del aparato competitivo y contribuir asà a la generación de más empleos para los mexicanos. Aseguro también que: …a pesar de esos importantes desafÃos, como el de la inseguridad y el combate al crimen organizado, lo vamos a superar… iniciamos 2008 con metas alcanzables.
No bien amaneció 2011 y ya los atracos en las autopistas con incrementos del 20% se dieron. Por lo anterior, lo único que nos queda en medio de la guerra que no es guerra, es la esperanza de que efectivamente esta termine. La única plegaria que nos queda, es la de insistir hasta el cansancio en analizar o documentar lo que el enorme comercio de las drogas le genera a los grandes fabricantes de armas, a los grandes empresarios mismos que si hubiese una investigación económica profundo del origen de sus fortunas darÃa al gobierno bases firmes para controlar el flujo hasta ahora evasivo, de los rÃos de dólares que han pasado y siguen viajando en todo el territorio nacional por este comer-cio.
En materia de Justicia lo que reina es precisamente la injusticia. Buenas, pero inútiles, son las plegarias de los clérigos y obispos, y muy respetable, en lo particular, quienes por su conducta se han hecho merecedores del respeto de la sociedad, como lo es la de un Raúl Vera, Obispo de Saltillo, hablando sobre la muerte de Marisela Escobedo, mis-ma vÃctima de la no aplicación de la Justicia que ella exigÃa denodadamente. Y mien-tras todo esto sucede y el año nace con estas caracterÃsticas y no obstante la situación vivida y lo nada fácil de escribir o expresar palabras esperanzadoras y de aliento, ¡Feliz año, Amor MÃo.
























