“La mejor parte de la vida, es compartir con los que te rodean, y dar sin esperar recibir nada a cambio, el destino solo se encargara de decidir en sus momento si alguien compartirá sus vivencias contigo. Dar es el mejor regalo que puedo recibir”.

Rozeti

En general, un juguete tiene por objetivo la recreación, tomando en cuenta que tienen la función en el aprendizaje, formación, desarrollo y estimulación en los aspectos intelectual, psicológico y de convivencia social principalmente.

Es a través de estos, como los niños exploran, descubren, aprenden e interactúan con múltiples objetos y problemas que forman parte importante de su adecuado desarrollo como individuos.

Es en los niños, en que, el juguete es un concepto imprescindible y en el que toma su máximo valor en el contexto del desarrollo humano. Son los compañeros que no dejamos solos, ya que con ellos nos divertimos, aprendemos y exploramos en un mundo, relativamente, nuevo.

Es raro, no saber de alguien, que cuente sus anécdotas y experiencias vividas con sus juguetes, que adquieren mayor valor sentimental cuando un familiar muy querido te lo obsequia o te identificas con él, por sus características como también, rasgos que lo hacen diferente a los demás.

Comenzando en la niñez, éstos fomentan la sociabilidad, ya que implican la participación de más niños e incluso la familia, aunado a que si motiva la afectividad, permitirá que se expresen sentimientos y emociones diferentes; en la pubertad, lo menos que se quiere saber es el pasado tratando de querer crecer antes de tiempo, haciéndolo a un lado, pero al llegar a la juventud, conservando aquel amigo que te acompaño y creció a tu lado, recuerdas cuan especial fueron tus momentos tanto alegres como también de tristeza, sin olvidar aquellos de temor y molestia.

Tomando en cuenta, que la Navidad es el momento de unión familiar en el que se tiene la oportunidad de compartir los alimentos o regalos con nuestros seres queridos después de todo lo vivido durante el año, desafortunadamente, muchos sectores de la sociedad, específicamente, los de escasos recursos y aquellos niños huérfanos, no podrán contar con la dicha de recibir algún obsequio.

Después de haber tenido la oportunidad junto con mis amigos, de organizar una campaña de recolección de juguetes y haberlos entregado en dos de las colonias fuertemente afectadas por el paso del Huracán Karl, en Veracruz, mediante posadas, nos dimos cuenta del valor que representa un juguete, por la ilusión, en estos tiempos en que los niños, al compartir en convivencias de integración con dinámicas, juguetes y dulces, encuentras en ellos una sonrisa en su rostro, que es inolvidable y nos motiva a trabajar en nuevos proyectos que los beneficien en su crecimiento.

¡Felices Fiestas! Saludos cordiales desde Boca del Río, Veracruz.

[email protected] Twitter: @ale_smd