Los adversarios republicanos del presidente estadounidense, Barack Obama, victoriosos en las elecciones legislativas del 2 de noviembre, tomaron ayer el control oficial de la Cámara de Representantes a fin de recuperar la Casa Blanca en 2012.

El nuevo presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, celebró ayer el regreso de su partido al control de ese cuerpo legislativo y prometió un proceso parlamentario más abierto, aunque admitió que persisten algunos rencores entre las dos bancadas.

Los legisladores republicanos, que sumaron 64 escaños en los comicios de noviembre, aplaudieron estruendosamente cuando Boehner superó a la hasta ahora presidenta, la demócrata Nancy Pelosi, en la votación por el cargo.

El Senado también arrancó un nuevo período con una composición distinta y de inmediato comenzó a discutir un cambio a las reglas internas de debate, entre acusaciones de ambos lados de que el rival intentaba obstruir el proceso y manipular el sistema parlamentario.

Pero todas las miradas están en la Cámara Baja, donde Boehner deberá consensuar su gestión con los legisladores del movimiento conservador republicano, el “Tea Party”.

Los representantes del “Tea Party” prometieron recortar los gastos públicos y luchar contra las regulaciones estatales “que destruyen empleos”. Sobre todo, pretenden derogar la reforma más importante del presidente Obama, la del sistema de salud. El próximo miércoles tendrá lugar una votación sobre esa ley. Sin embargo, una derogación de la norma aprobada en marzo de 2010 se enfrentará a la oposición del Senado, donde los demócratas conservan la mayoría.(AP y France Presse)