Disputado, ríspido y chispazos de buen futbol, fueron las características que predominaron en el encuentro entre las Chivas y el Puebla, correspondiente a la Jornada 1 del Clausura 2011. Con extraordinaria entrada sobre la grama del Cuauhtémoc, tapatíos y poblanos terminaron con el ayuno futbolístico luego de dos meses en los que el balompié no se hizo presente en la Angelópolis.

Con equipos renovados –uno por ausencias y el otro por los refuerzos- ambas escuadras salieron en busca de los tres puntos desde el inicio del partido, y aunque aún se podían detectar algunas limitantes en su esquema y funcionamiento, no fue motivo para que se presentara un buen partido en territorio camotero.

De hecho, algunos refuerzos de la Franja aparecieron desde el inicio, pues Félix Borja y Edgar Castillo debutaron con la casaca poblana en el encuentro inaugural del Clausura 2011; mientras que el Rebaño Sagrado tuvo que echar mano de su cantera para tapar los huecos que dejaron Omar Bravo, que emigró a la MLS, y Adolfo Bautista, quien no se recuperó de una lesión y ni siquiera hizo el viaje.

Los primeros minutos fueron de un completo estudio por parte de las dos oncenas, aunque era el Puebla el que tenía mayor ambición e intenciones más ambiciosas. Con la posesión de la pelota pero sin establecer un dominio, la escuadra de José Luis Trejo comenzó a generar algunas llegadas, sin meter en muchos apuros a Luis Ernesto Michel. Sin embargo, fue el Guadalajara el que corrió con más suerte pues a los 8 minutos la fortuna apareció en el Cuauhtémoc aunque del lado tapatío.

Luego de un rebote en el área poblana, producto de un cobro de tiro de esquina, Omar Esparza se encontró con el esférico por lo que claramente tuvo intenciones de recentrar, aunque en el trayecto, el balón se encontró con el pecho de Gerardo Lugo, quien la desvió lo suficiente para que se dirigiera al marco poblano y quedara lejos del alcance de Alexandro Álvarez. La suerte se pintaba rojiblanca y Chivas se ponía en ventaja 1-0.

A partir de ese momento el equipo de José Luis Real comenzó a tomar confianza, a pelear la posesión de la pelota y a nivelar el encuentro en medio campo. Alberto Medina comenzó a desequilibrar por la banda derecha por lo que el técnico poblano mandó a Alejandro Acosta a la cancha en lugar de Melvin Brown, tratando de poner orden en su línea defensiva.

Puebla mantenía las intenciones de ir al frente, aunque las ansias de emparejar el marcador lo hicieron caer en diversas ocasiones en fuera de lugar, siendo el balón parado su mejor arma para ponerle nervio a la zaga visitante que pudo resolver sin mayor problema hasta el término de los primeros 45 minutos.

Para el segundo tiempo, Puebla salió mucho más decidido a conseguir el tanto del empate. Trejo sacó a uno de sus refuerzos para ingresar a otro, Walter Jiménez hizo su debut con el Puebla en el segundo tiempo y de inmediato se notó una mejora en la escuadra local, pues a los 55’ la paridad llegó al partido.

Rodrigo Salinas filtró un balón por el centro del campo para el ecuatoriano Félix Borja, quien ante la apática defensa chiva se adentró en el área y definió sobre la salida de Michel, poniendo el 1-1 en el marcador hasta ese momento.

Los cambios aparecieron también del lado del Guadalajara, Escalante y Dávila ingresaron al terreno de juego y de inmediato le pusieron vértigo y velocidad al ataque; sin embargo, el Puebla se sentía cómodo con posibilidad de encontrar un contragolpe que le permitiera aprovechar la velocidad de Borja, y aunque puso en serios aprietos a la defensiva chiva, la Franja no encontró la puntería que le diera la ventaja en el marcador y tampoco la suerte, pues justo cuando parecía que el ecuatoriano encontraba por segunda vez el gol, el árbitro Ricardo Arellano marcó un fuera de juego que enfrió al público del Cuauhtémoc que ya había cantado el tanto.

En ese momento, el “Güero” Real decidió ponerle hielo a las acciones y mandó a Enríquez al campo en lugar de Alberto Medina; el técnico visitante parecía conformarse con el empate. Trejo, por su parte, echó mano de otro refuerzo: Brayan Martínez ingresó con la intención de conseguir las tres unidades, aunque poco pudo hacer en los minutos finales.

EL ARBITRAJE

Regular trabajo de Ricardo Arellano que sacó muchas tarjetas en la primera mitad y dejó que el juego se tornara ríspido.