En medios informativos parece que se perdió la capacidad de asombro, porque se destina importante tiempo en chismes que no dejan nada productivo y existen temas más importantes en la agenda informativa, y casi no se tocan.

No quiero minimizar la denuncia que presentaron dos mujeres adolescentes, por el delito de violación en contra del cantante Kalimba, y que la noticia ocupa amplios segmentos en los espacios informativos de prácticamente todos los géneros. Es muy reprobable la violación provocada por quien sea y en contra de quien sea, pero en ese tipo de información, sólo le atrae fama negativa y positivamente a cualquier persona que se dedica a la farándula.

Lo peor es ver que ciertos periodistas de espectáculos como Paty Chapoy, Pedro Sola o Carmen Salinas, se instituyan en jueces penales y absuelvan al músico sin darle el espacio y el tiempo para que el verdadero responsable de juzgar el caso, haga su trabajo.

Por otro lado se convirtió tan cotidiana la violencia en nuestro país que los hechos sangrientos parecen no sorprendernos y por eso se exceden en temas donde están involucrados actores de la farándula.

Treinta ejecutados el fin de semana en Acapulco, Guerrero. Un celador asesinado en Nuevo León, en ese mismo estado la aparición del cuerpo ejecutado de Gabriela Muñoz Taméz, alias “La Pelirroja”, colgada en una muy confluida avenida. La masacre en Tucson, Arizona. La renuncia de prácticamente todos los elementos municipales del municipio de Santa María del Oro, Jalisco, por temor a amenazas, y un muy prolongado etcétera.

Me indigna que el pasado martes, la sociedad tapatía se conmoviera por el asesinato de dos menores de edad en la colonia del Fresno a manos de sicarios, que intentaban asesinar a un presunto narcomenudista y que a nivel nacional no se destine el tiempo requerido a la muerte de dos inocentes y que indudablemente se convertirán en dos víctimas más del narcotráfico y serán recordadas únicamente por aumentar el valor a las estadísticas.

Me indigna el gobierno que por falta de capacidad para garantizarnos seguridad, que están obligados a otorgarnos, sólo se limitaba a decirnos que se mataban entre los delincuentes y que a la sociedad civil no atacaban. Por lo tanto invito al gobernador, a los secretarios de Seguridad Pública, al procurador, presidentes municipales y a los hijos de éstos, a salir a las calles sin escolta alguna, para que nos demuestren que en realidad pueden garantizarnos la seguridad de la que nos sentimos despojados.

Me indignan “los hijos de puta” – evocando a Héctor Aguilar Camín -, que están asesinando a cualquier persona, sin importarles nada… además de mi indignación, mi repudio contundente.

Me indigna saber que pretenden acabar con el narcotráfico generando más violencia, en lugar de acabar con la pobreza, la marginación y otorgar oportunidades para evitar que sigan engrosando las filas de los miembros de la delincuencia organizada.

Me indigna una sociedad tan apacible y apática, ante hechos tan graves y estar preocupada en asuntos sin importancia. Pero con la indignación no logramos nada; ¿qué soluciones planteamos?

Es periodista radiofónico y contador público. Twitter: @delatorrecuevas