Atlas ligó su tercer partido con victoria al imponerse 2-1 al Atlante, ante un Estadio Jalisco que explotó ante la gran exhibición de futbol de su equipo.
La victoria de los Rojinegros, que no sumaban tres triunfos en fila desde el arranque del Clausura 2011, los aleja a siete puntos en la porcentual del Querétaro, equipo al que enfrentará en la jornada 8, en La Corregidora.
Los goles del encuentro fueron convertidos por Jahir Barraza (6′) y Edson Rivera (67′) por el Atlas; atlante se hizo presente en el marcador a través de un autogol de Facundo Erpen (64′).
Muy rápido se puso adelante el Atlas con el gol de Barraza, que estaba ligeramente adelantado al momento del disparo de Ricardo Bocanegra. El esférico lo golpeó y batió a Villalpando, que nada pudo hacer.
El propio Barraza pudo aumentar la ventaja al minuto 11, pero cruzó demasiado su disparo frente al arco azulgrana.
Después del gol Atlante equilibró las acciones, pero le costó llegar con balón controlado al arco de Miguel Pinto y fue hasta el 18′ cuando tuvo su primera llegada a través de un disparo lejando de Esteban Paredes.
Los Rojinegros se pararon bien de media cancha para atrás y no permitieron que Paredes se entendiera con Larrivey al frente, pues por los extremos ni Fonseca, por izquierda, ni Maidana, por el otro lado, pudieron romper el buen cerco de los locales.
A los 33′, Millar dejó escapar el segundo gol rojinegro tras una gran jugada colectiva entre Barraza y Bravo. Después, el partido bajo de ritmo hasta el silbatazo de Chacón.
Al incio de la segunda parte, Facundo Erpen dejó escapar otra clara para los Zorros al rematar de manera defectuosa un balón en el cobro de un tiro de esquina y, cosas del futbol, fue el propio central el que emparejó el marcador con un autogol, en un córner cobrado desde la izquierda por Maidana.
Pero a los 67′ Edson Rivera, que tenía apenas 12 minutos sobre el terreno de juego -y 20 en Primera División, pues debutó la jornada pasada ante Jaguares-, marcó un golazo de volea que sentenció el marcador. El delantero festejó con los índices al cielo y lágrimas en los ojos, pues apenas hace unos días sufrió el deceso de su señora madre.
El marcador pudo ser más abultado, pero el cuerpo arbitral invalidó una anotación por una presunta falta de Omar Bravo sobre Venegas.
Atlas trepó al cuarto lugar de la clasificación y su futbol hace soñar a los aficionados con algo más que la permanencia en el Máximo Circuito. La próxima semana repite en casa al recibir al Monterrey y en 15 días se juega la vida en casa de los Gallos.

























