Ante la situación económica que prevalece en la entidad y los reclamos sociales, resulta fundamental que las autoridades estatales analicen la posibilidad de que la tarifa del transporte público sea de cinco pesos y no de seis, ya que el incremento fue autorizado antes de tiempo y afecta a incontables familias, señaló el diputado Librado MartÃnez Carranza.
Consideró que es necesario que el Gobierno de Michoacán implemente algún esquema para que los usuarios paguen cinco pesos y no seis, sobre todo si se toman en cuenta aspectos como el hecho de que el aumento fue del 20 por ciento, que se autorizó en un momento inapropiado y que no se consultó a los diferentes sectores de la sociedad.
El legislador panista por el Distrito XX Uruapan Sur, quien es integrante de la Comisión de Transporte en el Congreso de Michoacán, manifestó que si la ciudadanÃa demanda que la tarifa mencionada se ajuste a su estado anterior, es correcto porque la actual está afectando a gran cantidad de personas de escasos recursos.
Refirió que igual que el Gobierno de Michoacán ha tenido que efectuar ajustes por la crisis económica que enfrenta, los michoacanos también padecen problemas porque un gran porcentaje de la clase trabajadora percibe ingresos insuficientes.
No sin antes expresar que es preciso analizar esquemas adecuados y ser solidarios con los estudiantes, con las amas de casa, con los trabajadores, con la población de escasos recursos, el diputado Librado MartÃnez Carranza declaró que no está de acuerdo con la tarifa autorizada porque mengua los ingresos de las clases más necesitadas económicamente.
En consecuencia, opinó que las autoridades estatales deben contemplar una serie de aspectos, entre los que destacan que no se tomó en cuenta a la sociedad para el incremento del 20 por ciento en las tarifas del transporte público, porcentaje que no corresponde al aumento a los salarios; que igual que el Gobierno de Michoacán está afectado en sus finanzas, un amplio porcentaje de la población enfrenta problemas económicos; que en perÃodos como el actual, hay que ser solidarios con las clases más necesitadas e implementar programas y acciones que eviten ese tipo de decisiones que repercuten negativamente en la población.

























