Dos miembros de una secta evangelista que destruyeron a machetazos una virgen de Guadalupe “aparecida†en un cedro del poblado de Trapiche, en la zona maya, fueron sentenciados a trabajos comunitarios bajo vigilancia del consejo de ancianos del pueblo, so pena de ser expulsados del lugar, enclavado en la profundidad de la selva.
El subdelegado municipal de la comunidad maya Faustino Poot Huchim dijo que los evangelistas Zenaida Pat Aké y su esposo Pedro Bak Aguilar, el pasado dÃa primero destruyeron la imagen, considerada por la comunidad, en mayorÃa católica, como “un milagroâ€.
El Ayuntamiento de Felipe Carrillo Puerto tuvo que intervenir a pedido del presidente del Comisariado Ejidal de Trapich, Abelino Poot, debido a que la población indignada arremetió contra los autores del desaguisado y amenazó “castigarlos severamenteâ€.
Trapich es una pequeña comunidad maya de 600 habitantes, ubicada en el corazón de la selva; el dÃa primero se sintió dichosa porque una imagen de la Virgen apareció en un cedro, según testimonio de los niños Alfredo Aké Abán y Carlos Manuel Aké Tuyub quienes informaron a su abuelo, que a su vez convocó a voces a la gente, explicó Manuel Salazar, presidente de la casa de la cultura del municipio.
El pueblo acudió a confirmar el dicho de los niños y calificó a la imagen como “una aparición sagradaâ€, el dÃa anterior la imagen no estaba en el árbol; algunos jóvenes tomaron una fotografÃa de la imagen con un celular e informaron al párroco de Carrillo Puerto.
Por la noche Zenaida Pat, quién se burló del hecho, arremetió contra el árbol a machetazos hasta desdibujar la figura, que aparecÃa como si hubiese sido tallada en el tronco, dijo el subdelegado de Trapich, un pueblo verdaderamente aislado, cerca de Tixcakal Guardia, uno de los centros ceremoniales mayas más importantes de la zona.
Muchos lugareños acudieron a venerar a la imagen, llevando veladoras y flores, cuando se supo que los evangélicos la habÃan atacado reaccionaron airadamente, el subdelegado Poot Huchim señaló pidió a los evangelistas, alejarse temporalmente “para evitar que se tomen otras acciones en su contraâ€.
A petición del comisariado, el Juez de Paz del municipio, Jorge Ortiz y Manuel Salazar, reunieron a la gente de Trapiche, la gente pidió que los ancianos del pueblo resolvieran y conminaron al pueblo a no hacer justicia por propia mano.
Reconvinieron a los evangelistas, Zenaida y Pedro y los sentenciaron a realizar trabajos comunitarios y comprometerse públicamente a respetar a todos sus vecinos, “esto tranquilizó a la gente, Trapiche está de nuevo en paz, dijo Manuel Salazar.























