El secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Juan Miguel Alcántara Soria, reconoció “los focos rojos” por la violencia en Chihuahua, Tamaulipas y Nuevo León y que la industria del narcotráfico tiene implicaciones en ambos lados de la frontera norte, pero descartó que esto conlleve riesgos para la seguridad nacional de Estados Unidos.

El funcionario dijo que serán precisamente estos y otros temas de la agenda bilateral entre México y Estados Unidos los que vendrá a tratar la secretaria de Estado, Hillary Clinton, el próximo 24 de enero a Guanajuato.

“Se va a revisar la agenda bilateral de México y Estados Unidos. Los distintos acuerdos, seguimientos, desde una perspectiva de las dos naciones”, comentó el funcionario luego de entregar al secretario de gobierno estatal, Héctor López Santillana, la acreditación del Centro de Evaluación y Control de Confianza.

Sobre la próxima visita de la secretaria de Estado de EU a Guanajuato, Alcántara Soria dio su opinión sobre la violencia de los cárteles en México y el riesgo que implica para “la seguridad nacional de Estados Unidos”:

“Hay que decir que la frontera norte, especialmente entre Chihuahua, Tamaulipas y Nuevo León tienen reconocidos focos rojos que pueden impactar a los dos lados de la frontera; pero de ahí a decir que esto implique un riesgo para la seguridad nacional de los EU, me parece que no hay sustento para confirmarlo, puesto que en el resto del país podemos encontrar una vida normalizada de la ciudadanía y, por el otro lado, hay respuesta de las fuerzas mexicanas para que en esos puntos vulnerables puedan recuperar las condiciones de seguridad en corto o mediano plazo”.

En cuanto al trabajo de investigación del Servicio Secreto estadunidense en territorio nacional, Alcántara Soria consideró que esto “no violenta la soberanía nacional”, tras referir la presencia de “civiles” de la embajada de Estados Unidos; y enfatizó que “mientras no se involucren en procesos legales de investigación o procesos judiciales, no creo que violen la soberanía del país”.

La canciller estadunidense se reunirá con la secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa. Será la primera vez que se reúnen representantes de ambos países para tratar temas de seguridad nacional tras el escándalo de WikiLeaks, en el que ambos gobiernos quedaron expuestos con declaraciones como: “las instituciones de seguridad mexicanas están atrapadas en un juego en el que el éxito de una agencia de seguridad es visto como el fracaso de la otra; la información es guardada celosamente y no existen las operaciones coordinadas entre ellas”.

Actitud digna

A unos días de la visita de la secretaria de Estado de Estados Unidos a México, Hillary Clinton, senadores de PRI y PRD demandaron del gobierno mexicano asumir una posición digna frente a la funcionaria y pedirle que precise si en el país existe narcoinsurgencia.

El priista Carlos Jiménez Macías y el perredista Juan Ignacio García Zalvidea consideraron que las autoridades mexicanas le deben dejar claro a la secretaria de Estado que gran parte de los males del país se originan en territorio estadunidense por sus políticas proteccionistas, por no tener un control en el contrabando de armas y por ser el mayor mercado de consumo de drogas, entre otras cosas.

Eso no significa que el gobierno mexicano quiera o esté dejando de lado su responsabilidad, porque también debe quedar claro que en México la corrupción permea en áreas importantes de la seguridad y la economía, y por ello el crimen organizado logra operar con cierta facilidad y el contrabando de armas y de productos ilegales es la constante en el país.