SIGNOS Y SELÑALES
-Viene en los precios públicos
–No despertemos al gigante dormido
La inflación, el incremento generalizado del nivel de precios es un ladrón de guante blanco, que al contrario de RobÃn Hood hace más pobres a los pobres. Es por lo mismo el impuesto más regresivo que existe.
Han existido verdaderas tragedias por la inflación, variaciones de precios de una esquina a la otra, como relata Hemingway el 22 de enero de 1922 en su texto “la inflación alemanaâ€, o lo que han sufrido en Bolivia, Argentina y Brasil con hiperinflaciones en los años ochenta, hasta llegar al drama argentino de “El Corralitoâ€.
En nuestro PaÃs también la hemos padecido, adicionada a las devaluaciones del peso, por el incremento del precio de las importaciones de bienes de capital y de mantenimiento, necesarias para que funcione nuestro aparato productivo.
En los últimos años logramos bajarla a un dÃgito, un avance cierto, pero similar en el resto de América Latina, sin olvidar que el dato oficial de la misma, corresponde a un promedio de una canasta que incluye de todo. Las expectativas de inflación del Gobierno son por definición optimistas, porque además mandan señales a los sectores productivos, pero también deben ser apegadas a la realidad y se deben evitar censuras como la que dice Enrique Quintana padeció el dirigente de CANACINTRA.
Con datos a noviembre de la OCDE en 2010 la inflación promedio en México fue de 4.3 %, en alimentos de 4.1 % y en energÃa 6.6%, mientras que las de nuestros socios comerciales del TLC es de 1.1, 1.7 y 3.9 % respectivamente en EUA y de 2.0, 1.0 y 6.7 % en Canadá. Los alimentos en toda la OCEE promedia 2.7 y la Zona del Euro 1.4 %. Esto es estamos rezagados, particularmente frente a EUA y Canadá.
Las primeras semanas de 2010 observamos incremento de precios verdaderamente pesados para la población, asà como en insumos básicos para la industria.
Tenemos asà que uno de los Jinetes del Apocalipsis de la economia, viene cabalgando en los Commodities -las materias primas- y en los precios de los bienes y servicios públicos como la gasolina que tienen un efecto multiplicador sobre los precios de todo lo demás, particularmente los alimentos y el transporte público.
Esta presión ya la registra incluso la encuesta de los especialistas en EconomÃa que ha seguido elaborando el BANXICO después de la salida de Guillermo Ortiz.
Varias generaciones de mexicanos recuerdan lo que significa la inflación sobre su nivel de vida, y desafortunadamente tienen poca confianza en las declaraciones oficiales.
Las discusiones académicas sobre el origen de la inflación son viejas, como la Controversia Monetario Estructuralista, que analizara brillantemente MartÃn LuÃs Guzmán Ferrer hace algunos años. Pero hoy no podemos ocultar el impacto que tiene el incremento de los precios de la gasolina por ejemplo o de la energÃa eléctrica. Existen es cierto las presiones que vienen del exterior por el incremento de los precios de las materias primas y de los alimentos, pero también hay un efecto local, que no tiene que ver con ideologÃas o debates académicos.
Todo está subiendo, ayer en Oaxaca tres kilos de limones costaron 86 pesos, 5 naranjas 65 pesos, la Farmacia del Ahorro (¿?) ha incrementado el precio de las medicinas en niveles pavorosos (de Ahorro no tiene nada). El cobre para cambiar una instalación eléctrica costó por lo menos un 25 % más respecto a noviembre y asà por el estilo.
Los salarios están perdiendo poder adquisitivo, sólo veamos como en el IPC alimentos y verduras crecieron en 2010, 12.7 %.
Cuidado con los precios y tarifas, ingresos no participables a estados y municipios, pueden despertar al gigante apolÃtico aparentemente dormido que es la inflación, con todas sus secuelas y más en tiempos preelctorales.
*Consultor en temas de Hacienda Pública y Coordinación Fiscal.
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