Antonio Soto

La posible candidatura de la hermana del presidente de la República, vulnera la imparcialidad en la entrega de los apoyos 

En Michoacán, el blindaje de los programas sociales cobra especial importancia. El ex senador Antonio Soto Sánchez, exigió del gobierno Federal “extremar el cuidado” en la entrega de los apoyos asistenciales debido a la latente posibilidad de que éstos sean utilizados para beneficiar a los candidatos emanados del Partido Acción Nacional (PAN), encabezados por la hermana del presidente de la República, Luisa María Calderón Hinojosa.

Si bien aun no se ha formalizado la candidatura de la panista ni de ningún otro partido apuntó, es del conocimiento público su “interés” para contender por la gubernatura del estado en el proceso electoral de este año; en donde además se habrán de elegir alcaldes y diputados  locales, mencionó.

Los “lazos familiares” de ésta con el jefe del Ejecutivo federal recalcó, obligan a que las acciones de orientación anunciadas para evitar la coacción del voto de los beneficiarios, sea sin distingo de partido.

La Secretaría de Desarrollo Social del gobierno Federal enfatizó Soto Sánchez, en Michoacán debe de aplicar candados de seguridad, “verdaderamente reales, concretos y efectivos”, toda vez que la “cercanía” de algunos candidatos del PAN con el mandatario Federal, “vulnera” el blindaje de los programas.

Aunque es valido que se hagan públicas las aspiraciones político partidistas de quienes pretenden acceder a algún cargo de elección popular dijo, esto no significa que se pueda “heredar” el poder bajo esta justificación.

A diferencia de otros procesos señaló, el escenario en el que se van a desenvolver las elecciones de este 2011, se ha venido dibujando con cierta claridad, pero lamentablemente anticipó, el “interés” de algunos candidatos “amenazan de muerte a una incipiente y todavía muy frágil democracia, sobre todo tratándose de la equidad en las contiendas electorales”.

Condición por la que Antonio Soto, insistió en que la utilización de recursos y programas gubernamentales sea sin fines partidistas ni electorales, porque pone “en jaque a una democracia mexicana aún lejos de la consolidación”.