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Los campesinos del país ni flojos ni tontos; ¡sí!, hastiados de un desgobierno nacional que no sólo a ellos los ha transformado en miserables sino que ha todos los mexicanos nos ha quitado la tranquilidad y nos ha hundido en la zozobra! Cientos de miles de campesinos han abandonado sus parcelas, largado a los Espantados Unidos porque en este país no les queda ni siquiera la esperanza, dejando en el abandono a sus familias. No obstante lo anterior, algunos piensan que son flojos y que abandonan sus parcelas para no trabajarlas…que poca visión de la realidad tienen.

Eduardo Nava, michoacano de nacimiento pero Senador por adopción por el Estado de Querétaro, da a conocer en su currícula que tiene una larga experiencia en activida-des agropecuarias y que se ha desarrollado como funcionario público principalmente en el área de Reproducción Animal; que ha laborado largamente en la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación; que es Maestro en Fisicoquímica, en técnicas de laboratorio, y en Desarrollo Social. ¡Ah! y que es Médico Veterinario Zootecnista y hasta con estudios financieros agropecuarios en el Banco de México, sin faltar la anotación de que también participó en un Taller de Derecho Constitucional y Parlamentario.

El docto Senador expresó públicamente la semana anterior que los campesinos son unos flojos, pidiendo a la sociedad en lo general “que no le echen la culpa a Calderón, de la pobreza de los campesinos y el abandono en el que está el campo mexicano. ¡La responsabili-dad es de los campesinos flojos! ¡Que leche! la del Senador quien también escribe que es Maestro en Bovinos de Leche y que tiene experiencia en Desarrollo Comunitario y en la Promoción de Empleo. Ridículo se ve el excelso legislador cuando a la sociedad pide “que no le echen la culpa -al pobrecito de- Calderón (el adjetivo lo suscribo Yo).

Con esa sola expresión, el Senador, que dice es egresado de la UNAM, demuestra no solamente su ignorancia en materia del campo sino el desperdicio de años de trabajo que significa toda su vida de funcionario o empleado federal. Ignora o se hace el ignorante del porqué los campesinos abandonan el campo y nuestro país y se largan en una aventura hacía los Espantados Unidos, desafiando todos los peligros del desierto e incluso arriesgando su propia vida. Curiosamente estos haraganes, una vez situados en territorio extranjero, cambian radicalmente y dan muestras inusitadas de empeño, de capacidad, y esfuerzo, logrando con su mano de obra fortalecer una de las economías más poderosas del planeta y, además, mandan al país miles de millones de dólares anualmente, fortaleciendo así la economía nacional que, entre paréntesis y aun cuando Felipe diga lo contrario, es un desastre. La afirmación del Senador de marras de que los campesinos son flojos, es pues, dolosa además de mentirosa.

Aquí mismo, en todo México, se ponen a trabajar en parcelas frutales, agrícolas, produ-ciendo con esfuerzo diversos granos como el maíz, frijol y otros para su autoconsumo, debido a que no pueden competir con los precios de los productos extranjeros en el mercado nacional debido a los subsidios que otros países otorgan a sus diversos productores de cereales y que, además, con el famoso NAFTA, les pasaron a dar el tiro de gracia. Mucha gente del campo, campesinos trabajadores y honestos, cultivan grandes extensiones de mariguana y otras yerbas, arriesgándose a que les quemen sus parcelas, a que los federales los maten o a terminar en la cárcel, pues es la única forma de que puedan sobrevivir y más o menos llevar adelante a sus familias.

Pero en México, son flojos, dice el docto experto en burocratismo oficial. Desafortuna-damente muchos años ha perdido en el estudio de sus especializaciones, que le han cos-tado al país, pero que lo han alejado de la realidad olvidando lo que sucede en el cam-po mexicano debido a la incursión de importantes personajes neoliberales que a veces han ocupado la Secretaría de Agricultura (Javier Usabiaga, empresario agrícola y político mexicano, que se ha desempeñado como Diputado Federal y Secretario de Agricultura entre 2000 y 2005) y beneficiados con los créditos que reciben.