Régulo Cabrera fue baleado frente a su esposa e hijos de 11 y 13 años. El atentado ocurrió en el estado de Guerrero, donde se elegirá gobernador el próximo 30 de enero.

El líder del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el municipio mexicano de Atoyac de Álvarez, recibió tres tiros. Este municipio pertenece al estado Guerrero, el mismo en el que se ubica Acapulco. Se trata de un estado donde la violencia narco se incrementó en los últimos meses, al punto de experimentar una caída del 90% del turismo en la zona.

El priísta ejecutado tenía 35 años. En un comunicado, el partido señaló que Cabrera “fue asesinado con una saña inaudita frente a sus hijos que también resultaron lesionados, lo mismo que su esposa, Isela Félix Rodríguez, quien denunció los hechos y exigió una investigación responsable y seria”.

Efrén Leyva Acevedo, líder del PRI en Guerrero, pidió el esclarecimiento del asesinato de Cabrera, quien hace un par de días había participado en esa comunidad en un mitin de campaña.

El diputado Alfonso Navarrete Prida condenó el homicidio del dirigente de su partido y demandó que los presuntos responsables sean llevados ante un juez. Afirmó, además, que Cabrera fue víctima de un ataque a “sangre fría”.

Con respecto a las próximas elecciones, el diputado pidió que “todos contribuyan a un clima de paz y concordia de alto nivel de debate, no con descalificaciones o provocaciones que alimentan un clima de violencia. Es importante que los actores y partidos políticos entiendan que la sociedad y el momento de Guerrero, así lo exigen”.

El próximo domingo 30 habrá elecciones en medio de un clima de violencia atribuido a un sanguinario enfrentamiento entre facciones del cártel de Los Beltrán Leyva que se pelean por el territorio, desde que su líder, Arturo Beltrán Leyva, fue abatido por las Fuerzas Armadas mexicanas en diciembre del 2009.

Se calcula que cerca de dos millones de electores acudirán a las urnas para elegir gobernador. Los candidatos más fuertes son los de la coalición PRD-PT-Convergencia, Ángel Aguirre Rivero, y del PRI-PANAL-PVEM, Manuel Añorve, y Marcos Parra, del Partido Acción Nacional (PAN).

Las autoridades estatales y federales planean un fuerte operativo de seguridad en todo el estado, en especial en Acapulco, ya convertido en el puerto turístico más violento de México.