Según un cable de la diplomacia estadounidense difundido por Wikileaks, en el diario El PaÃs de España, el dieciocho de febrero del año pasado, Felipe Calderón, presidente de México, solicitó a Janet Napolitano, secretaria de Seguridad Interna de Estados Unidos, apoyo para enfrentar la violencia en Ciudad Juárez, Chihuahua. EspecÃficamente, Calderón pidió la colaboración del Centro de Inteligencia de El Paso, Texas. Napolitano, según la información difundida, contestó que dicha institución norteamericana podÃa identificar los objetivos, pero el despliegue militar y policial, “capaz de supervisar cada cuadra y viviendaâ€, correspondÃa en exclusivo a México.
También fue difundido otro mensaje, en el que se establece que el Presidente mexicano permitió que personal del Buró Federal de Investigación (FBI) y otras agencias de seguridad de Estados Unidos interroguen a los indocumentados, principalmente centroamericanos, detenidos en México, con el propósito de detectar a posibles miembros de organizaciones terroristas. En estas publicaciones se subraya por parte de las autoridades diplomáticas norteamericanas, la incapacidad del gobierno mexicano para enfrentar: “Un caos rampante, la generalizada corrupción y la incapacidad del gobierno para combatir estos fenómenos; que han sido percibidos como preocupantes amenazas por quienes buscan en nuestra frontera sur, signos de potencial infiltración terroristaâ€.
En otra parte de la información difundida dicen: “El Cisen, que es nuestro principal interlocutor en la lucha antiterrorista, ha permitido a funcionarios del gobierno de Estados Unidos entrevistar a los extranjeros detenidos en los diferentes centros de detención desplegados por todo el paÃs, para recabar potencial información sobre terrorismoâ€. La información difundida según los cables de Wikileaks, es sumamente delicada y de una extrema gravedad. El hecho mismo de que el gobierno mexicano insinúe la posibilidad de una intervención policial o quizás, hasta de las fuerzas armadas de los Estados Unidos en esa ciudad fronteriza, la cual ciertamente vive bajo una permanente violencia, donde los tres niveles de poder en México han perdido el control de la misma; significa que el Estado mexicano ha sido rebasado por la delincuencia organizada y que en una situación desesperada, el gobierno Federal recurre a la ayuda de nuestro vecino del norte, sin importar la defensa y salvaguarda de nuestra soberanÃa nacional.
El aceptar también que agentes extranjeros realicen acciones de investigación e inteligencia, dentro del territorio nacional, refleja el grado de sumisión y subordinación que nuestro gobierno tiene frente a Estados Unidos. Es cierto que en los acuerdos del Plan Mérida, nuestro PaÃs debe colaborar con Estados Unidos tanto en el combate al crimen organizado como contra el terrorismo, de igual manera lo debe hacer el gobierno norteamericano con México, siempre y cuando, se respete la soberanÃa de ambas naciones. La solicitud que hace Calderón a Estados Unidos no parece sujetarse a tales acuerdos, incluso, tal petición va mas allá de lo que permite nuestra Constitución polÃtica.
La información difundida por el diario El PaÃs de España, resulta además vergonzosa, toda vez que es el propio gobierno norteamericano, el que señala su disposición a colaborar con el gobierno de Calderón, con la información de inteligencia y los consejos de tipo operativo que permitan someter a las organizaciones delictivas en Ciudad Juárez; pero asegura que lo concerniente a la “vigilancia cuadra por cuadra, casa por casa†corresponde solamente al gobierno mexicano. No se recuerda en los tiempos modernos que un gobernante mexicano haya actuado de manera tan vergonzosa frente a un gobierno extranjero, la solicitud hecha por Calderón es verdaderamente inaceptable, por lo que éste debe ser reprendido severamente por el Congreso de la Unión.
Debe también demandársele al Presidente mexicano, el que de inmediato expulse del territorio nacional a los extranjeros que estuvieran realizando tareas propias de las autoridades mexicanas. No hacerlo, equivale a que este gobierno ha comprometido y entregado a los intereses de otros paÃses la soberanÃa nacional. ¡Qué vergüenza lo que le está pasando a México!.
























