Ni las cargas policiales ni la orden del Ministerio de Interior de Egipto de prohibir las manifestaciones contra el régimen del presidente Hosni Mubarak, en el poder desde hace 30 años, han atemorizado a los ciudadanos, que esta madrugada han jugado al gato y al ratón con la policÃa en las calles de El Cairo y de Suez y se preparan para vivir la tercera jornada de protestas.
Durante los enfrentamientos del miércoles murieron dos personas que se suman a los cuatro fallecidos (tres civiles y un policÃa) desde el lunes.
En las últimas horas la policÃa ha detenido a 500 personas, 1.200 según un grupo de abogados independientes.
Movilizados desde las redes sociales como Facebook o Twitter los egipcios pretenden seguir el ejemplo de Túnez, donde la revuelta popular ha acabado con el régimen del presidente Ben AlÃ. “Los egipcios saldrán para luchar contra la corrupción, el desempleo, la opresión y la falta de libertad”, ha escrito un activista en Facebook. Los manifestantes preparan importantes protestas para el viernes, después de las oraciones.
La oposición contempla esperanzada la llegada a Egipto de Mohamed El Baradei, premio Nobel de la Paz en el 2005 y exdirector del Organismo Internacional de la EnergÃa Atómica (OIEA), que serÃa un lÃder de talla internacional. Precisamente El Baradei ha explicado que vuelve a su paÃs para apoyar las protestas porque “no hay otra opción”. “Espero que las cosas no empeoren pero el régimen parece no haber entendido el mensaje”, ha apuntado. A juicio de El Baradei, los egipcios no tolerarán más el régimen de Mubarak, ni por un periodo de transición.

























