Los tentáculos de la ambición polÃtica de Elba Esther Gordillo amenazan con desplazarse a todas las entidades en las que este año habrá elección y convertirse en factor de desestabilización en dichos comicios, ante la complacencia de la máxima autoridad electoral, quien a pesar de las evidencias de proselitismo y de adoctrinamiento polÃtico que llevan a cabo profesores al interior de planteles educativos de varias entidades, se ha negado a actuar.
El Partido de la Revolución Democrática exige al Instituto Federal Electoral y al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, en sus respectivos ámbitos de competencia, para atender los actos que llevan a cabo maestros en escuelas de Baja California Sur en medio de la jornada electoral del próximo 6 de febrero, que consideramos constituyen anomalÃas violatorias de dicho reglamento y aplicar las sanciones establecidas en el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe)
Dichas instancias están obligadas a frenar, de una buena vez y de forma inmediata, el descarado proselitismo que lleva a cabo el Partido Nueva Alianza en planteles educativos de dicha entidad por conducto de maestros que fungen como promotores del voto entre los padres de familia de estudiantes de primarias y secundarias, a los que les ofrecen despensas con alimentos a bajo precio a cambio del voto para dicho partido.
De acuerdo al articulo 4 del Cofipe en su punto 3, “quedan prohibidos los actos que generen presión o coacción a los electoresâ€, que es precisamente lo que se realiza en diversos planteles educativos de Baja California Sur y el estado de México. Asimismo, el punto 2 del artÃculo 22 del mismo Código establece que “quedan prohibidas la intervención de organizaciones gremiales o con objeto social diferente en la creación de partidos y cualquier forma de afiliación corporativa a ellosâ€.
Asimismo, el artÃculo 347 establece en su punto 1 que constituyen infracciones al Cofipe por parte de las autoridades o los servidores públicos (en este caso maestros) “la utilización de programas sociales y de sus recursos, del ámbito federal, estatal, municipal, o del Distrito Federal, con la finalidad de inducir o coaccionar a los ciudadanos para votar a favor o en contra de cualquier partido polÃtico o candidatoâ€.
La actitud de pasividad presente entre los consejeros del IFE, a pesar del precedente que puede sentar el permitir que dichas prácticas se conviertan en lugar común entre nuestro paÃs, ha alcanzado ya al secretario de Seguridad Pública, Alonso Lujambio, quien al calificar dicho fenómeno como un “caso aisladoâ€, prefiere no enemistarse con la lideresa del sindicato de maestros a resolver los grandes problemas que enfrenta la educación en nuestro paÃs.
Exigimos poner un alto a las reiteradas y descaradas violaciones al Cofipe que llevan a cabo maestros al servicio del SNTE y aplicar los preceptos que se marcan en el artÃculo 354 del mismo.
























