¡Alarma!, ¡Alarma!, Chivas ya no empató ¡Perdió y de qué forma!

Minuto 93, todo parecía indicar que el Rebaño ligaría su cuarta igualada en el arranque de Torneo, normal, nada nuevo, pero no; Eduardo Lillingston saltó y de volea anotó el gol con que a la postre los Estudiantes liquidaron al Guadalajara en tiempo de compensación.

El Cuerpo Técnico y jugadores rojiblancos se quedaron atónitos, no daban crédito a lo sucedido, mientras que el “Chelís” festejaba el triunfo como hacía tiempo no lo hacía, y sus jugadores, también, no se diga el autor de la anotación.

Ahora si no hay manera de que las Chivas se defiendan o argumenten algo favorable por este pésimo inicio del Clausura 2011: 3 de 12 puntos posibles.

Y es que además de los resultados -lo más importante-, el futbol del Guadalajara no llega bajo el mando de José Luis Real, que tendrá mucho trabajo por hacer para levantar a sus pupilos.

Mientras tanto los emplumados consiguieron una victoria que les vale oro, pues llegaron a 6 puntos, pero sobre todo, dan un enorme aleteo en pos de su salvación.

EL PARTIDO

Pese a la gran entrada que registró el Estadio Tres de Marzo -hubo sobrecupo-, el partido entre los conjuntos tapatíos que despertó mucha expectación en la semana, quedó mucho a deber. -Aunque a final de cuentas, al vencedor poco le importó-.

Luego de un arranque incierto por parte de ambos equipos, fue hasta el minuto 13 cuando llegó la primera emoción del partido mediante un disparo de fuera del área de Patricio Araujo que pasó cerca del poste derecho.

A falta de balones a modo, Erick Torres intentó engañar al árbitro y se echó un clavado dentro del área, mismo que no se marcó correctamente.

El propio “Cubo” tuvo un mano a mano frente al portero tras una serie de rebotes, pero la jugada terminó en tiro de esquina.

Poco a poco los visitantes se adueñaron del esférico, pero sobre todo del mediocampo, lo que de inmediato detectó el “Chelís” y por eso mandó a la cancha a Jorge Zamogilny en lugar de Oswaldo Alanís a los 37’.

En general, el primer lapso fue de poco futbol y emociones, el cual se esfumó con una serie de tarjetas amarillas y una feria de abrazos dentro del área de Chivas en un tiro de esquina local.

Los “afectos” nada amistosos fueron protagonizados principalmente entre el argentino Gustavo Cabral y el “Cubo” Torres, y el “Ruso” Zamogilny y Héctor Reynoso, éstos últimos a tal grado que empezaron el abrazo en el punto de pénalti y terminaron “juntitos” dentro de la portería.

Esa jugada derivó en amonestación para Cabral, sin embargo, el Árbitro perdonó a Reynoso y hasta el propio Torres. Instantes después, el arquero visitante Luis Michel encaró al “Ruso” y también recibió una tarjeta preventiva.

Los más de 20 mil aficionados que llenaron el Tres de Marzo, despidieron a los equipos al silbatazo de medio tiempo con un sonoro abucheo. No era para menos.

El segundo tiempo empezó igual o peor que el primero, aunque ahora hubo más errores por parte de ambos equipos.

Un disparo de Omar Arellano a los 57’ y otro del “Cubo” a los 62’, fue lo único que inquietó a Christian Martínez.

Por su parte Rubens Sambueza y Mauro Cejas, se echaron el equipo al hombro y con individualidades intentaron crear peligro en el área rival, pero siempre llegaron ahogados a línea final.

En una gran jugada individual de Alberto Medina, quien se quitó de “sombrerito” a Cabral, Chivas acarició el gol, pero el balón pasó a centímetros del poste izquierdo.

Con el equipo partido entre media cancha y ofensiva, el “Chelís” mandó a la cancha a Eduardo Lillingston a los 61’; el delantero no hizo nada… hasta el último minuto.

Tras una descolgada de Sambueza, éste sirvió magistral a Lillingson, quien espero el esférico y anotó un golazo que le valió matar a Chivas ante la algarabía de la minoría de los presentes.

Por cierto, Adolfo Bautista ingresó a los 77 minutos, pasó desapercibido y fue amonestado al 81´.

EL ARBITRAJE

Regular trabajo de Roberto García. En el primer tiempo las jugadas divididas las marcó a favor de los locales. No fue parejo en las tarjetas amarillas.