El Coordinador operativo estatal de la campaña de Manuel Añorve Baños, Marco Antonio Leyva Mena, aseguró que su candidato fue derrotado en las urnas por haber regresado a los esquemas del viejo PRI, señalando como responsable de la derrota a la todavía lideresa nacional, Beatriz Paredes Rangel.

Leyva Mena, es también diputado local y hasta hace dos años fungía como dirigente estatal del PRI, cargo del que fue desplazado por indicaciones de Paredes Rangel, quien ordenó que se colocara en el cargo al ex alcalde de Chilpancingo, Efrén Leyva Acevedo.

“En una democracia se gana y se pierde”, señaló representante popular la mañana del martes 1 de febrero, a pocas horas de que su candidato, Manuel Añorve Baños, reiterara que impugnará la elección de gobernador.

“Este pasado proceso electoral, se caracterizó por una tensión permanente, en la que se podía llegar al insulto en el debate de los candidatos, o que llegó a poner en peligro la vida de los seguidores”, anotó.

“Hubo estrategias de uno y otro bando, con asesores carísimos, donde finalmente la política hoy coincide con la matemática; gana quien finalmente sumó más partidos a su alrededor”, sostuvo.

Habló sobre la eficacia que las coaliciones tienen durante los procesos electorales, pero sembró la duda respecto al resultado que se arroje al momento de asumir el poder.

Luego, señaló que entre las lecciones que deja el proceso electoral, se encuentra el hecho de que la polarización no es buena, ya que daña severamente al tejido social, de tal suerte que después resulta sumamente difícil de reconstituir.

Leyva Mena admitió; “salieron a votar los indecisos y la suma de los partidos que pasaron por encima de un buen candidato (Manuel Añorve), que no supo aprovechar ventaja de los resultados anteriores, y volvió a los esquemas tradicionales del viejo PRI, tan rechazado por Guerrero”.

Ese viejo esquema, dijo que ya lo había rechazado la sociedad en febrero de 2005, “cuando perdió otro muy buen candidato”, en referencia a Héctor Astudillo Flores, actual alcalde de Chilpancingo.

Señaló que en las elecciones de 2006 y 2009, una dirigencia renovada (que él encabezó) logró recuperar la supremacía electoral en la entidad, lo que hizo al tricolor caer en un exceso de confianza.

“El viejo PRI, volvió pensando que todo era ya consecuencia del efecto, lo que pasa hoy a nivel nacional es una derrota de (Beatriz) Paredes y una victoria de (Marcelo) Ebrard, hoy queda (en Guerrero) la recomposición política en el estado”, indicó.

Y frente al anuncio de que su candidato impugnará la elección, el coordinador operativo de la campaña Añorvista sostuvo; “la decisión que ha tomado el pueblo de Guerrero, nos guste o no nos guste, hay que saber respetarla”.