Los yemenÃs han celebrado hoy su denominado “dÃa de la ira” una protesta que ha congregado a 20.000 personas en la capital del paÃs, con un mismo objetivo: pedir la caÃda del actual régimen polÃtico.
El presidente Ali Abdalá Saleh anunció ayer que no se presentarÃa a la reelección de 2013, que no pasarÃa el testigo a su hijo y que entablarÃa un diálogo con los opositores, a pesar de lo cual no se ha calmado el ánimo entre la población.
El pueblo yemenà está cansado ya de las injusticias y de la corrupción de sus gobernantes, y de la pobreza en la que están sumidos. La revuelta en Yemen se produce por el contagio de la revolución de Túnez, que ha acabado con el régimen de Ben Ali, y con las protestas sociales de Egipto. Este conjunto de hechos en los paÃses árabes está provocando una inquietud internacional, de hecho paÃses europeos como España, Francia, Alemania, Reino Unido e Italia han emitido un comunicado conjunto condenando la violencia en Egipto y pidiendo una transición rápida y pacÃfica.(ABC)

























