La periodista Carmen Aristegui ha aclarado hoy las verdaderas razones de su injustificado despido de las filas de Multivisión Radio, que como ya se comentaba en los círculos sociales y políticos, obedeció a la presión ejercida por Felipe Calderón Hinojosa sobre el consorcio radiofónico luego de la difusión de la información que aludía a su persona.

El que desde la presidencia de la República se haya orillado al consorcio propiedad de la familia Vargas a decidir entre conservar su concesión como radiodifusora o despedir a una de las más importantes comunicadoras de nuestro país, es un acto de represión que merece nuestra más enérgica condena, pues se constituye en el último capítulo de los atentados que a lo largo de cuatro años de gobierno de Felipe Calderón han sufrido los periodistas mexicanos.

Nuestro partido aprovecha este lamentable capítulo, el último de la larga serie de abusos de poder, ahora en contra de una de las líderes de opinión más importantes de México, para exigir enérgicamente al gobierno de Felipe Calderón Hinojosa el cumplimiento puntual del acuerdo firmado el año pasado con la Sociedad Interamericana de Prensa, que busca prevenir conductas que atenten contra quienes ejercen la labor periodística, que por supuesto no se limitan a agresiones físicas y de violencia que puedan sufrir.

El Partido de la Revolución Democrática reitera su más sincera solidaridad con Carmen Aristegui, quien estamos seguros continuará ejerciendo su profesión de la misma manera en que siempre lo ha hecho, alejada de las presiones y líneas editoriales dictadas desde la Presidencia de la República que algunos consorcios periodísticos penosamente siguen al pie de la letra.