Los gobernantes militares de Egipto dijeron ayer a la nación que estaban comprometidos con el régimen civil y la democracia tras la salida de Hosni Mubarak y aseguraron que respetarÃan todos los tratados, una medida para tranquilizar a Israel y Washington.
Activistas a favor de la democracia en la plaza Tahrir de El Cairo, el epicentro del terremoto de protestas populares que derrocaron a Mubarak, han prometido quedarse ahà hasta que el Consejo Militar Superior acepte su agenda de reforma democrática.
En todo Oriente Medio, gobernantes autocráticos estaban calculando sus posibilidades de sobrevivir luego de que Mubarak fue forzado a dejar el poder en una dramática revuelta de 18 dÃas que cambió el curso de la historia de Egipto, inquietando a Estados Unidos y sus aliados.
“La república árabe de Egipto está comprometida con todas las obligaciones y tratados regionales e internacionalesâ€, dijo un alto oficial militar en un comunicado emitido por la televisión estatal, delineando las amplias estrategias de las fuerzas armadas en casa y el extranjero.
El mensaje fue claramente diseñado para intentar aliviar las preocupaciones en Israel que desde 1979 tiene un tratado de paz con Egipto, la primera nación árabe que hizo la paz con Tel Aviv. El primer ministro israelÃ, Benjamin Netanyahu, celebró ayer declaraciones del nuevo gobierno militar de Egipto en que aseguró que respetará los tratados, un tema que habÃa generado dudas en Israel tras la renuncia de Mubarak.
“El tratado de paz entre Israel y Egipto ha contribuido mucho a ambos paÃses y es la piedra angular para la paz y la estabilidad en todo Oriente Medioâ€, dijo el lÃder israelà en un comunicado.
En otra medida para restaurar el orden, las fuerzas armadas dijeron que garantizarán “la transición pacÃfica del poder en el marco de un sistema libre y democrático que permita que un poder soberano y civil gobierne el paÃs para construir un estado libre y democráticoâ€.
Los Hermanos Musulmanes, vistos con recelo por EU, dijeron que no estaban buscando poder y alabaron los esfuerzos de los militares por traspasar el gobierno a civiles. Asimismo, reclamaron una rápida transición a la democracia en Egipto tras la renuncia del presidente Hosni Mubarak y pidieron que también el vicepresidente Omar Suleimán se aleje del poder.
“Esperamos que las Fuerzas Armadas, que hasta ahora tuvieron un papel destacable y constructivo, gestionen una transición lo más rápida posible a un gobierno civilâ€, dijo Mahmud Husein, secretario general de la principal fuerza opositora en Egipto, en declaraciones que publica hoy el diario alemán Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung.
Multitudes celebraron ayer en la plaza Tahrir de El Cairo mientras los organizadores de la protesta instaban al ejército a cumplir con las demandas, incluyendo la disolución del parlamento y levantar un estado de emergencia de 30 años de antigüedad usado por Mubarak para reprimir a la oposición y la disidencia.
“El ejército está con nosotros pero debe cumplir con nuestras demandas. Las revoluciones a medias matan nacionesâ€, dijo la farmacéutica Ghada Elmasalmy, de 43 años.
El ministro egipcio de Información, Anas al Fiqi, fue puesto ayer bajo arresto domiciliario, informó el canal de noticias Al Arabiya. Al parecer, serÃa uno de los ministros a los que se les prohibió viajar fuera del paÃs sin permiso de las autoridades y el ejército.

























