La SecretarÃa de Salud en Michoacán (SSM) en coordinación con instituciones educativas y estatales, aplicó más de 17 mil encuestas para la detección de riesgos psicosociales en adolescentes de 12 a 17 años del estado con la finalidad de conocer las tendencias de riesgo para el consumo de sustancias que confrontan los jóvenes.
En la presentación de los resultados de este estudio estuvieron presentes el director de los Servicios de Salud en el Estado, Julio Fernando Nocetti Tiznado; el coordinador de la investigación, Francisco Guzmán MarÃn, asà como representantes de las diversas instituciones participantes.
Este trabajo que duró un año, se realizó de manera conjunta con la Universidad Pedagógica Nacional (UPN); la SecretarÃa de los Jóvenes (Sejov); la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH); la Universidad Latina de América (UNLA) y el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), campus Morelia.
El instrumento aplicado para la detección de riesgos psicosociales aplicados en los adolescentes fue el denominado Problem Oriented Screening Instrument for Teenagers (POSIT) o Cuestionario de Tamizaje de los Problemas en Adolescentes, que mide siete áreas de riesgo: uso y abuso de sustancias, relaciones con amigos, relaciones familiares, interés laboral, salud mental, conducta agresiva y/o delictiva asà como nivel educativo.
Este cuestionario se aplicó en 74 municipios del estado a población escolarizada de educación media básica y media superior asà como a quienes no cuentan con este nivel educativo, donde los resultados encontrados fueron que el mayor riesgo de los jóvenes es la relación con amigos, seguida del nivel educativo y finalmente, las relaciones familiares, sobretodo en el nivel de secundaria. Las jurisdicciones que presentan mayor riesgo son: Apatzingán, Zitácuaro, Zamora y Pátzcuaro.
El riesgo psicosocial se refiere a todas aquellas condiciones, situaciones y factores que están en el ambiente socio-cultural-ambiental, donde vive la persona y que puede afectar directamente a su salud fÃsica, psicológica y social asà como su bienestar, pues se asocia con conductas de delincuencia, consumo de drogas, relaciones sexuales sin protección y a edades tempranas, abandono escolar, violencia intrafamiliar y social, baja autoestima, entre otras.
El reto fundamental es que a partir de este referente, se implementen acciones públicas que propicien el desarrollo de capacidades en los adolescentes para que puedan diseñar estrategias que les permitan enfrentar en mejores condiciones las situaciones de riesgo que comportan los contextos socio-históricos actuales.
























