La masiva participación ciudadana registrada en las elecciones del pasado mes de julio en el estado de Oaxaca, que se tradujo en el triunfo de la Coalición Unidos por la Paz y el Progreso en Oaxaca, dejó en claro el rechazo contundente al uso de la violencia como método para contener manifestaciones sociales, que en el marco del gobierno que encabeza Gabino Cué Monteagudo, comprometido con la protección de los derechos humanos de los oaxaqueños, no tiene cabida.

El ejercicio de la democracia en Oaxaca implica el cumplimiento y la protección de las garantías individuales por parte de todas y cada una de las fuerzas policiales y militarizadas, mismas que el día de hoy, durante la visita de Felipe Calderón, no fueron respetadas y que no debió ser motivo para que su cuerpo de seguridad actuara de manera arbitraria y por demás represiva en contra de la ciudadanía oaxaqueña.

Con el antecedente del 2006, la imagen de la Policía Federal arremetiendo de nueva cuenta contra la población resulta injusta para el Gobierno de Transición que encabeza Gabino Cuè, quién se ha empeñado en demostrar que su actual gestión representa una nueva etapa en la historia de Oaxaca.

Quienes organizaron el evento debieron considerar todos los escenarios y proteger la buena marcha de las relaciones del Gobierno Estatal con el magisterio. Las irresponsables acciones de la Policía Federal pueden ser aprovechadas por quienes desean ver fracturado el movimiento político que llevó al triunfo y sustenta a la coalición gobernante.

Repudiamos las acciones violentas de la Secretaría de Seguridad Pública Federal en contra de algunos reporteros y representantes de medios de comunicación que cumplían con su trabajo, y maestros integrantes de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación que resultaron lesionados mientras se manifestaban en torno a la visita de Felipe Calderón en Oaxaca.

Exigimos al gobierno calderonista deslindar responsabilidades entre los mandos policiacos y fincar las sanciones correspondientes a los causantes de la violencia registrada el día de hoy. No aceptaremos que esta provocación atente contra la naciente democracia en el estado de Oaxaca.

Hacemos un llamado al diálogo respetuoso con la Sección 22 y exigimos un alto total a la violencia y represión de la Policía Federal en contra de la manifestación pública de las ideas en Oaxaca. La libertad de expresión es una garantía constitucional y el gobierno federal es el primer obligado a respetarla. Asimismo pedimos a las fuerzas que impulsaron la Coalición Unidos por la Paz y el Progreso en Oaxaca que se mantenga unidas en torno al gobierno y los derechos de la ciudadanía de Oaxaca.