Es un hecho que la población de los pueblos migrantes no ha salido de la pobreza a más de un siglo de recibir remesas, ya que este tipo de entrada económica no es una salida adecuada a la pobreza, y tal como lo han ejemplificado especialistas en el tema, México es la clara muestra, manifestó el presidente de la Comisión de Asuntos Migratorios de la LXXI Legislatura, Antonio GarcÃa Conejo.
Al respecto, mencionó que el pasado noviembre, las remesas familiares presentaron una caÃda de 5.9 por ciento en relación con el mes de octubre, al pasar de un monto de 1,726 millones a 1,623 millones de dólares, según datos del Banco de México.
GarcÃa Conejo, diputado del Partido de la Revolución Democrática (PRD), dijo que las cifras, de enero a noviembre, registraron un ligero descenso de 0.59 por ciento con respecto a igual periodo del 2009.
Asimismo, destacó que a nivel nacional, los mexicanos que viven o trabajan en Estados Unidos mandaron a sus familiares 307.05 dólares en promedio, un poco más en relación con el mes anterior, pero menor a noviembre del 2009 cuando se enviaron 297.28 dólares en promedio.
No obstante, en cuanto a resultados regionales, los estados que sobresalen como principales receptoras de remesas son Michoacán con 10.1 por ciento; Guanajuato, 9.3 por ciento; Jalisco, 8.2 por ciento, y el Estado de México.
En ese sentido, el legislador del Sol Azteca, Antonio GarcÃa Conejo, señaló que las remesas son sinónimo de bienestar para las familias que le reciben, y por ende no significa mayor desarrollo; “esto es un problema de otras dimensiones y de raÃces estructurales que todavÃa no se han podido superarâ€.
“Y un factor más que se suma al asunto migratorio es cómo lograr que las redes de migrantes en el exterior beneficie a las localidades de dicho origen, además de la denominada Ley Arizona SB1070â€, finalizó.
























