SIGNOS Y SEÑALES
-Urge un debate nacional
-Confusión sobre el tema
Hace unos dÃas en Milenio, Héctor Aguilar CamÃn escribÃa sobre su sorpresa al ver la suma –es un cuadro estadÃstico- que hizo la SecretarÃa de Hacienda, de las transferencias federales a estados y municipios por concepto de participaciones y aportaciones hasta 2009, la cual asciende a 7.2 billones de pesos, “sólo entre 2006 y 2009 han sido de 2.5 billonesâ€. Habla por ello de un “federalismo multimillonarioâ€, al comparar las cifras del Plan Marshall y el Fondo de Compensación Europeo frente a las transferencias a las entidades federativas.
Creo le falta información, lo que lo lleva a una conclusión incorrecta, lo cual demuestra la terrible desinformación que hay sobre el federalismo fiscal mexicano, que provoca que gente tan talentosa y con buena intención como Aguilar CamÃn, vean sólo un lado del espejo. Claro hay campañas periódicas que difunden la imagen de ineficiencias y opacidades en las haciendas estatales, pero se omiten las prácticas virtuosas, que en privado se reconoce a muchas entidades, no a todas por supuesto.
Las Participaciones no son una dádiva del Gobierno Federal a “limosneros fiscalesâ€, sino una compensación por el uso de facultades tributarias concurrentes, que la Constitución permite sean utilizadas por las entidades federativas y que estas al Adherirse al Sistema Nacional de Coordinación Fiscal dejaron en suspenso, para que las administrara la SecretarÃa de Hacienda, quien tiene que “pagarles†una parte de lo que recauda. En su origen el argumento válido fue eliminar la doble tributación y dar mayor eficiencia al sistema.
Hoy a estados y municipios sólo les quedan potestades de bajo potencial recaudatorio. Por cierto es frecuente que hay quienes reclaman a los estados por el cobro del impuesto predial, que les toca a los municipios.
Las Participaciones son insuficientes, cuando se pactó que serÃan crecientes, pero están estancadas en el 22.26 % aproximadamente, 17 % de las entidades, 5.2 para los municipios y el resto para el Gobierno Federal.
Por otra parte en 1998 se crean las Aportaciones al integrar en un solo Ramo Presupuestal, el 33, transferencias de gasto federal condicionado, destacando los recursos de educación y salud, que entre paréntesis han generado particularmente el primero grandes déficits en los estados, ya que sólo se les pasaron los servicios administrativos.
El problema es otro, es la insuficiencia de las transferencias. En 2010 las Participaciones cerraron casi un 10 % menos en términos reales a los niveles de 2008, sin excedentes, con impuestos como tenencia y el de hidrocarburos condenados a desaparecer en 2012.
Hace un año un Gobernador del Norte dijo que, “si mi Estado cobrara su IVA y su ISR, recibirÃa mucho más de lo que se le participa†y tanto Rodrigo Medina como Marcelo Ebrard han manifestado su queja de las fórmulas de reparto.
No “son limosneros fiscales flojos†erÃa buen que se sepa que han estado pidiendo se les devuelvan potestades impositivas con potencial recaudatorio importante, como serÃa el caso de la administración integral de personas fÃsicas, y de un impuesto a las ventas finales, pero se les ha negado o no se les responde. Hay testimonios de ello.
Es hora de que las entidades federativas desde, CONAGO, emprendan una campaña de información a la opinión pública de la verdad del asunto de las transferencias y se discuta en serio el futuro del Federalismo Fiscal.
*Consultor en temas de Hacienda Pública y Coordinación Fiscal. Ex Presidente del Colegio Nacional de Economistas.
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