El Real Madrid ya había ganado y soplaba la nuca a dos puntos. Encima estaba fresca la derrota (sí, el Barcelona perdió, no es mentira) contra el Arsenal por la Champions. Y peor aún, el Athletic de Bilbao fue mucho más duro de lo pensado: a 15 minutos del final se llevaba un valioso empate del Camp Nou. Hasta que apareció… Messi. Y puso las cosas en su lugar.

Parecía que iba a ser una tarde tranquila para el equipo de Pep Guardiola, que tuvo desde el arranque a Leo y a Javier Mascherano, porque a los cuatro minutos ya ganaba gracias a un gol de Villa, que entró con todo por el corazón del área y definió contra el palo. Sin embargo, un error defensivo derivó en el penal con el que Iraola empató en el inicio del complemento.

Tenía mucho tiempo Barcelona para que el 2-1 se cayera de maduro, pero no lució tan suelto como siempre y los minutos empezaron a molestarlo. A 13 del final, en una de las tantas subidas de Dani Alves por la banda derecha, metió el centro bajo y Messi anticipó a todos en el primer palo, sacó el derechazo y estampó el 2-1, que dejó al equipo catalán a cuatro puntos del Madrid y encima le dio al argentino la cima en la tabla de goleadores, con 25 tantos, uno más que Cristiano Ronaldo.

Por otro lado, Pablo Piatti marcó el gol con el que Almería derrotaba a Deportivo La Coruña 1-0, pero en el minuto 95 el arquero Aranzunbia, que había ido al área rival a buscar la última bola del partido, puso el 1-1. Además, Marco Ruben y Papelito Fernández anotaron para el 1-1 de Villarreal ante Málaga.(Agencias)