En México pocas cosas tienen menos credibilidad que el aparato de justicia. El problema es ancestral, generaciones y generaciones pasan y la mala imagen de la justicia sigue igual.
El doctor Márquez Piñero, especialista del Instituto de Investigaciones JurÃdicas de la UNAM, advierte “Para nuestros policÃas es más simple tomar a un inocente y obligarlo a confesar un delito que realizar una efectiva investigación cientÃfica con un buen protocolo de indagación”.
Y abunda: “DeberÃamos preguntarnos cuántos inocentes hay en las cárceles porque no pudieron pagar al abogado, porque no entendieron la acusación, por jueces y ministerios públicos venales, incompetentes e ignorantes”
“En México la injusticia esta legalizada, no hay forma de salir, es un sistema que te detiene sin orden de arresto, te acusa sin pruebas y te juzga sin juez” sostiene Roberto Hernández, coautor, junto con Layda Negrete del documental “Presunto culpable”.
Por estos dÃas retoma su tercer o cuarto aire el asunto de Florence Cassez, ciudadana francesa acusada de ser parte de una banda de secuestradores. Ya está juzgada y sentenciada; 60 años de reclusión; para efectos prácticos equivale al resto de su vida.
El caso de Florence es un ejemplo claro de los vicios de la justicia en México. Detenida en un operativo, no se da aviso a la embajada de su paÃs. Para México, el no avisar al consulado mexicano cuando se detiene a un mexicano en los EUA es razón suficiente para solicitar la nulidad del juicio.
Acto seguido, no nada mas no avisan a la embajada, sino que “recrean” para la televisión un montaje de la captura, montaje ordenado por GarcÃa Luna. Descubierta la farsa Televisa corrió a uno de sus reporteros, pero GarcÃa Luna sigue en su puesto.
Los testigos, según ha mostrado la defensa, inicialmente no reconocieron ni la voz ni los hechos atribuidos a Cassez, sino hasta la tercera vez en que amablemente fueron “orientados” por la PGR para decir lo que dijeron.
El caso es un compendio de errores y el Presidente Sarkozy utiliza el asunto Cassez para elevar sus bonos. Solicita la aplicación del tratado de Estrasburgo, del cual tanto México como Francia son paÃses firmantes. Este tratado permite que ciudadanos de otros paÃses puedan cumplir en el suyo la condena impuesta en los casos juzgados. Para ser efectivo el traslado, los dos paÃses deben estar de acuerdo. Pero México, por buenas o malas razones no acepta trasladarla a Francia para cumplir allá su condena
A grandes rasgos ese es al caso; pero el asunto se ha tornado en un episodio de nacionalismo barato donde ya no entran los argumentos, sino las emociones. En el imaginario popular se equipara a Sarkozy con Napoleón III y a sus operadores con Forey y Bazaine.
¿Ejemplos de como funciona la justicia en México?. Van algunos:
El asesinato del agente de la DEA Francisco Camarena y su piloto Avelar, El nunca investigado a fondo asesinato de Manuel Buendia. Los asesinatos de Ovando y Roman Gil previos a las elecciones del 88. ¿Alguien está conforme con las investigaciones de los asesinatos de Colosio, Francisco Ruiz-Massieu (La Paca y la osamenta), las muertas de Juárez, el cardenal Posadas, Acteal, Aguas Blancas, el caso de Paola Gallo y más recientemente los desaseados casos de Hugo A. Wallace, Alejandro MartÃ, Nelson Vargas etc.
¿Existe alguna duda de que en México se puede comprar a un Juez del Supremo Tribunal?, Quinientos mil dólares en efectivo costó la absolución de Alejandro Braun, asesino de la niña Merle Yuridia.
¿Está dilucidado el asesinato de Paco Stanley?. ¿El del hermano del expresidente Salinas, Enrique Salinas, soberbiamente enturbiado por Navarrete Prida. El asesinato de la niña Paulette Gebara, supuestamente asfixiada en un pliegue entre la cobija y el colchón, o el ridÃculo internacional de nuestra justicia a sostener la culpabilidad de la indÃgena otomi Jacinta, acusada de secuestrar a varios AFIs.
El hecho de que los mexicanos estemos acostumbrados a las detenciones ilegales y a los procedimientos corruptos y plagados de errores no significa que los demás ciudadanos de otras nacionalidades lo acepten, para ellos el tehuacanazo, el “torito”, los “testigos protegidos” son figuras vergonzosas. ¿Porque deberÃan los franceses aceptar de buen agrado nuestras atrocidades judiciales a las que los mexicanos estamos acostumbrados?. ¿Que hubiéramos hecho los mexicanos si el caso fuera al revés, un mexicano atrapado en Francia de manera ilegal siendo exhibido como secuestrador en la principal televisora francesa, violentando sus derechos?
¿Y asà nos piden que creamos ciegamente en la culpabilidad de Florence Cassez?. Yo tengo mis dudas.
Alejandro Vázquez Cárdenas
























