Soldados mexicanos arrestaron el miércoles a un presunto miembro del cártel de los Zetas que supuestamente confesó el asesinato de un agente federal de Estados Unidos, pero dijo que el ataque fue por una confusión.
El agente estadounidense de inmigración y aduanas Jaime Zapata murió baleado y su compañero VÃctor Avila resultó herido cuando viajaban por una carretera cerca de la ciudad norteña de San Luis Potosà el 15 de febrero.
El vocero de la SecretarÃa de la Defensa Nacional (Sedena), coronel Ricardo Trevilla, dijo a la prensa que el sospechoso, Julián Zapata Espinoza, alias “El PiolÃn”, declaró a las autoridades que el ataque a los agentes estadounidenses se debió a una supuesta confusión, al pensar que eran miembros de un grupo rival por el tipo de vehÃculo en el que viajaban.
Los agentes viajaban en una camioneta Chevrolet Suburban. Los cárteles del narcotráfico en México con frecuencia arman retenes carreteros y emboscadas para robar camionetas deportivas y pickups.
El presidente Barack Obama y otros altos funcionarios expresaron felicitaciones por la captura a una semana del homicidio. Obama y su homólogo mexicano Felipe Calderón tienen programada una reunión para la próxima semana.
The Associated Press supo que Zapata Espinoza ya habÃa sido detenido en el 2009, al parecer por cargos relacionados con armas, y luego liberado bajo fianza por un juez, pero desapareció hasta que los soldados lo capturaron a él y a otros cinco sospechosos en San Luis PotosÃ.
Debido a que estaba en libertad bajo fianza, “El PiolÃn” debÃa acudir regularmente al juzgado a firmar documentos del proceso, aunque meses después de su liberación dejó de hacerlo y en enero del 2011 un juez ordenó su reaprehensión, añadió el vocero de la Sedena.
“El PiolÃn” dijo que en el atentado a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) también participaron dos de los detenidos, incluido un hondureño, de acuerdo con el ejército mexicano, pero que no especificó quiénes fueron.
Zapata y Avila, ambos originarios de Texas, estaban en un encargo temporal en la oficina adjunta del ICE en la Ciudad de México. El gobierno mexicano no autoriza a agentes de la ley extranjeros que porten armas.
























