El Partido de la Revolución Democrática lamenta los asesinatos de ElÃas y Malena Reyes Salazar, asà como de Luisa Ornelas Soto, familiares de la activista Josefina Reyes Salazar, ultimada en enero del 2010, y nos unimos a la exigencia hecha por su familia al gobierno federal, para que con la misma prontitud con que resolvió el asesinato de Jaime Zapata, agente estadunidense de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE), haga lo propio en tan deplorable suceso que debe llenar de indignación a todos los mexicanos.
El gobierno de Felipe Calderón, asà como el gobierno de Chihuahua, tienen la obligación de esclarecer las causas del triple homicidio, pues existen serias sospechas de que el hecho tiene que ver con una venganza por la lucha que dicha familia ha emprendido por exigir justicia en cientos de homicidios cometidos en Chihuahua, que a la fecha no han sido aclarados.
Estos crÃmenes demuestran la ineficacia de los planes instrumentados por el gobierno federal en el estado de Chihuahua, en especÃfico el denominado Todos Somos Juárez, y la indolencia de las autoridades por esclarecer los crÃmenes de mujeres y de activistas sociales que se cometen todos los dÃas en la región.
Con estos asesinatos se demuestra una vez más que la violencia generalizada en el paÃs ha encontrado en las mujeres su blanco más vulnerable. Llamamos a todas las autoridades a generar respuesta inmediata a este repudiable hecho.
























