Como si tuviese una inmunidad invisible, el turismo mundial parece ajeno a los acontecimientos geopolíticos y geoeconómicos: el año pasado, más de 1 mil 500 millones de personas viajaron a diversas partes del mundo. Fue un 4% más. Y, todo apunta a que este año, a pesar de la nueva guerra de Estados Unidos contra Irán y de la inflación producto de la crisis del abastecimiento energético, el turismo mundial romperá otro récord.
El turismo es uno de los motores más dinámicos del mundo. El sector ha superado la pandemia y se ha convertido en un motor económico, social y cultural, generando un impacto económico significativo y ocupando un lugar destacado en el PIB global.
Cada año se superan las cifras del anterior sobre todo desde el fin de la pandemia. En 2023, fueron 1 mil 300 millones de personas las que salieron de sus países para visitar otros.
El georgiano, Zurab Pololikashvili, secretario general de la Organización Mundial de Turismo (OMT) quien busca ser reelegido en su cargo ya aventura que la tendencia es muy favorable; muy a pesar de las guerras, de la inflación y de la situación económica de desaceleración global.
La evolución está resultando increíble, sostiene Pololikashvili, en una industria que se había mantenido bastante dependiente de los ciclos de la economía o bien de factores como la inflación.
Tras la pandemia, ha sido la geopolítica la que está condicionando en buena medida el devenir de la economía internacional porque a la guerra arancelaria que ya venía desde antes entre Estados Unidos y China se han sumado una serie de sanciones contra Rusia por su invasión a Ucrania con las consecuentes alteraciones en los mercados de las materias primas. Y, por supuesto, la guerra de Estados Unidos contra Irán.
A lo largo de año pasado, el precio del petróleo se mantuvo oscilante y casi siempre con una carrera alcista, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) señala un incremento promedio del 30% en los precios de los hidrocarburos. Y, este año, en varias ocasiones ha superado los 100 dólares por barril.
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) reconoció que mientras sigan subiendo los petroprecios, el carburante será más caro y las aerolíneas seguirán reajustando el costo de los billetes de avión. Hay, además, problemas con el abastecimiento del queroseno.
Sin embargo, la gente ha decidido viajar aprovechando la proliferación de las aerolíneas low cost y la creación de varias opciones de hospedaje económico que prescinde de los hoteles y hostales y que ha puesto a las viviendas como nueva opción de hospedaje vacacional.
Y, también se ha puesto de moda, el intercambio de viviendas. A través de las aplicaciones y de las redes sociales se ha creado una amplia oferta que permite que mucha gente pueda viajar.
Pololikashvili habla de esta llamada industria sin chimeneas como el nuevo boom de cara a 2030 en el que se seguirán rompiendo récord de viajeros y surgirán nuevos intereses.
A COLACIÓN
El Consejo Mundial de Viajes y de Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés) señala que antes de la pandemia, los viajes y el turismo (incluidos sus impactos directos e indirectos) representaban uno de cada cinco nuevos puestos de trabajo creados en todo el mundo durante 2014 a 2019. Un total de 334 millones de puestos de trabajo en 2019 y con una capacidad para generar el 10.4% del PIB mundial. Un año antes de la pandemia, el gasto de los visitantes internacionales fue por 1.9 billones de dólares.
En 2023, el WTTC señala que volvieron a recuperarse dichos niveles de empleo y espera sigan incorporándose nuevos trabajadores en 2024 a la hostelería así como en 2025 y este año.
“Para que el sector de viajes y turismo genere 421 millones de puestos de trabajo para 2029, el sector debe ser capaz de atraer, mejorar y retener con éxito el talento cualificado. La evolución en el espacio de viajes y turismo, junto con los cambios que se están produciendo en la fuerza laboral global, requerirá que tanto las empresas, como los gobiernos, presten especial atención a los modelos de talento”, de acuerdo con el WTTC.
En un nuevo informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), el turismo ha vuelto a ser identificado como un motor clave de la recuperación económica y el crecimiento; y que, gracias a esta dinámica, de alguna manera ha amortiguado que varios países no resientan con mayor intensidad las tensiones geopolíticas con sus consecuencias en la geoeconomía.
Hay países como España, cuya economía ha resistido los embates externos, gracias al turismo y al caudal de divisas que moviliza el sector terciario de la producción y que cada día es más grande. Este año, España superará los 100 millones de turistas y hay previsiones de que podría desbancar a Francia y convertirse en el primer país del mundo con mayor cantidad de visitantes.






















