Por Armando Saavedra Magaña
*MORÓN DESAFÍA A SHEINBAUM CON FALSA LEALTAD.
*MORELIA EN LA MIRA, NOMBRES…
*MISCELÁNEA POLÍTICA.
La liturgia dominical en el Salón Michoacán del Centro de Convenciones y Exposiciones de Morelia no fue, ni remotamente, el arranque triunfal de una gesta democrática popular. Lo que presenciamos este domingo once de octubre fue una cuidada puesta en escena del manual más añejo de la política mexicana: la victimización calculada como moneda de cambio para sobrevivir en la nómina gubernamental.
El senador RAÚL MORÓN OROZCO se subió al atril arropado por una retórica inflamada y plañidera, buscando presentarse ante la feligresía como el mártir despojado por las perversas cúpulas partidistas. Sin embargo, en el tablero del poder implacable, donde la praxis sepulta a los discursos lacrimógenos, la jugada del profesor carece de fuelle y peca de una alarmante ceguera: pretende asustar a la dirigencia de su partido con el desgastado petate del muerto.
No se necesita ser un oráculo para entender la coyuntura que sepultó las aspiraciones del legislador. Tras encabezar durante meses sondeos demoscópicos rumbo al relevo del año dos mil veintisiete, la realidad le cayó encima como una loza de granito. El trágico asesinato del edil uruapense CARLOS MANZO RODRÍGUEZ, sumado a las acusaciones póstumas que en vida dejó grabadas el malogrado alcalde señalando de manera directa al propio RAÚL MORÓN OROZCO, al diputado LEONEL GODOY RANGEL y al expresidente IGNACIO BENJAMÍN CAMPOS EQUIHUA, dinamitó sus bonos. Aquella catástrofe hundió las simpatías del senador y catapultó las métricas de CARLOS TORRES PIÑA. Cuando las encuestas oficiales de la Comisión Nacional de Elecciones, bajo el arbitrio de CITLALLI HERNÁNDEZ, consagraron a CARLOS TORRES PIÑA como el Coordinador Estatal de Defensa de la Cuarta Transformación, MORÓN y sus huestes prefirieron gritar fraude y despojo antes que admitir su estrepitosa bancarrota moral ante el electorado.
Ahora, los estrategas de comunicación social del senador intentan modelar la narrativa del héroe agraviado por el Comité Ejecutivo Nacional. En su proclama moreliana, RAÚL MORÓN OROZCO juró lealtad al obradorismo químicamente puro, aseguró que defenderá los principios del humanismo mexicano y repartió flores de devoción a la titular del Poder Ejecutivo Federal. Pero en la política real, esa liturgia huele a farsa y contradicción flagrante. El profesor clama un fervor casi religioso hacia la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO, pero en los hechos desafía abiertamente su autoridad política más sensible.
En la disciplina hegemónica que rige el régimen actual, ninguna coordinación estatal se asignó al azar ni en una tómbola a ciegas; las designaciones de los coordinadores estatales fueron revisadas, evaluadas y palomeadas personalmente por la jefa del Estado Mexicano. En consecuencia, rebelarse contra el nombramiento de CARLOS TORRES PIÑA no es una simple discrepancia con la dirigencia formal de ARIADNA MONTIEL; es, en el lenguaje crudo del pragmatismo político, un ataque directo a las decisiones de la propia presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO. Decir que se respalda a la mandataria mientras se sabotea al operador territorial que ella misma ungió constituye un acto de soberbia y deslealtad palaciega que en el Palacio Nacional conocen y leen a la perfección.
Con esa incongruencia a cuestas, el senador pretendió amagar anunciando que no habrá definiciones inmediatas y que recorrerá el estado en una supuesta consulta que concluirá a fines de noviembre. ¿A quién engaña con esa prórroga ficticia? La respuesta es sencilla: busca ganar tiempo para extorsionar al partido. Con el cierre de registros internos para coordinaciones distritales y municipales programado para este dieciocho de octubre, RAÚL MORÓN OROZCO no podía ordenar una estampida inmediata porque se habría quedado predicando en el desierto. Sus cuadros territoriales y sus legisladores dependen del logotipo marrón para comer; nadie con dos dedos de frente cambiará el barco oficial por una panga a la deriva. La prórroga de noviembre es una estratagema para chantajear a la presidenta de Morena, ARIADNA MONTIEL, simulando un músculo que ya no tiene, con el fin de encarecer su permanencia.
Pero el cálculo del legislador encierra un obstáculo todavía más putrefacto y letal: el entorno inmediato que lo rodea. Si las cúpulas partidistas pensaran en otorgar posiciones de consolación por mero equilibrio interno, se toparán con un muro infranqueable. La cofradía íntima que opera para RAÚL MORÓN OROZCO arrastra un repudio social mayúsculo, señalada por la vox pópuli y las bases del movimiento con una reputación pestilente de corrupción, complicidades oscuras y prácticas mafiosas. Las dirigencias saben perfectamente que incrustar a esos personeros en las boletas electorales o en los espacios de mando legislativo no garantizaría la paz interna, sino que agravaría el rompimiento institucional y ahuyentaría a los votantes de a pie. La dirigencia no sacrificará victorias territoriales seguras para apaciguar a una camarilla desacreditada y tóxica.
Los espejos de la historia reciente advierten el destino fatal de quienes creen que su ego supera a la franquicia en el poder. En Coahuila, RICARDO MEJÍA BERDEJA se sintió indispensable, rompió furioso con el movimiento oficial, se refugió bajo las siglas del Partido del Trabajo y terminó aplastado en un ignominioso tercer lugar, facilitando el triunfo de la oposición y quedando relegado al basurero de los traidores. En la propia tierra purépecha, en el año dos mil veintiuno, CRISTÓBAL ARIAS SOLÍS encabezaba los sondeos, y al ser ignorado se marchó en un arrebato de orgullo a las filas de Fuerza por México; las urnas lo castigaron con un ridículo dos por ciento de los sufragios, extinguiendo su carrera para siempre. Si RAÚL MORÓN OROZCO cree que coquetear públicamente con el Partido del Trabajo atemorizará a la mesa nacional, comete el error de su vida. Fuera del manto protector presidencial, los aspirantes díscolos se reducen a cenizas testimoniales.
La praxis política no perdona a los ilusos. Pretender asustar a Morena con el petate del muerto solo exhibe debilidad, impotencia y desesperación. El telón del teatro moronista comienza a caer; o el profesor asimila la disciplina que exige el régimen de CLAUDIA SHEINBAUM PARDO y entrega las armas sin condiciones, o su camarilla se hundirá en el aislamiento absoluto, confirmando que en política, cuando la soberbia desafía al poder supremo, la derrota es total y sin retorno.
MORELIA EN LA MIRA, NOMBRES…
El tablero por Morelia se dinamitó. LUIS NAVARRO GARCÍA confirmó que renunciará a la Secretaría de Finanzas el próximo dieciséis de octubre para medirse en el proceso interno de Morena. Su salida sacude a la capital: es el autor del «milagro financiero» estatal, el favorito indiscutible en las encuestas y la figura con mayor tracción entre sectores productivos y clases medias. Su inminente postulación obliga a reacomodar todas las piezas guindas y verdes frente a la joya electoral michoacana.
El anuncio de LUIS NAVARRO GARCÍA descoloca las aspiraciones del resto de los inscritos. GLADYZ BUTANDA MACÍAS insiste en jugarse la carta del criterio de género para descarrilar al tesorero, mientras JUAN CARLOS BARRAGÁN VÉLEZ comprueba los límites de su estructura popular frente a un perfil de amplísima aceptación ciudadana. Al mismo tiempo, ERNESTO NÚÑEZ AGUILAR, apodado «El Moches», ve desvanecerse la ilusión de que el PVEM encabece la capital, debiendo conformarse con negociar espacios legislativos. En la baraja moreliana también intentan colarse OSVALDO RUIZ RAMÍREZ y MARCO POLO AGUIRRE CHÁVEZ, mientras la expriísta DANIELA DE LOS SANTOS TORRES coquetea con una candidatura distrital externa para no quedar fuera de la nómina.
En los distritos capitalinos la ebullición es total. ALBERTO HERNÁNDEZ RAMÍREZ formalizó su registro por la demarcación federal ocho, mientras el moronista FRANCISCO ZAMUDIO MUÑOZ busca espacios para mantener a flote a su mermado grupo. Lejos de Morelia, GABRIELA MOLINA AGUILAR apunta hacia Uruapan. La definición está cantada: LUIS NAVARRO GARCÍA llega como la carta fuerte del régimen para amarrar la capital junto al proyecto de CARLOS TORRES PIÑA. Quienes pretendan regatearle el paso dentro del partido oficial se toparán de frente con la cruda realidad de los números demoscópicos y la disciplina política
MISCELÁNEA POLÍTICA
***Pirotecnia jurídica y chantaje de banqueta en la UMSNH. La protesta y los bloqueos en la avenida Múgica encabezados por exprofesores interinos de la Facultad de Derecho desnudan una añeja patología nicolaita: suplir la orfandad jurídica con presión callejera. Siendo letrados, acudieron ante los medios sin pruebas, expedientes o contratos vigentes, admitiendo que su vínculo feneció al concluir la asignación temporal. El amparo en trámite y las quejas de discriminación funcionan como distractores retóricos para encubrir el verdadero botín: 744 materias del ciclo 2026-2027 que Rectoría asigna conforme a la cláusula 18 del Contrato Colectivo. En el fondo, no defienden la excelencia académica ni a los 7 mil alumnos; se trata de una resistencia gremial que busca forzar plazas automáticas al margen de los concursos de oposición, apostando a que el desorden vial doblegue la legalidad institucional.
***Gira en San Lázaro, orfandad en Uruapan y el guion de la víctima. La pasarela mediática de GRECIA QUIROZ en la Cámara de Diputados confirma la mutación de la tragedia en trampolín político personal. Cobijada por la oposición parlamentaria (GERMÁN MARTÍNEZ, IVONNE ORTEGA y LAURA BALLESTEROS), la alcaldesa uruapense exigió a la fiscal ERNESTINA GODOY y a la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM la atracción federal del magnicidio de CARLOS MANZO, al tiempo que justificó su negativa a entregar el celular del occiso a la Fiscalía estatal escudándose en una supuesta charla con OMAR GARCÍA HARFUCH. La narrativa del acoso institucional y el llanto en tribuna rinden jugosos dividendos en el plano demoscópico nacional, pero abren un boquete administrativo insostenible en lo local: mientras la edil protagoniza giras y conferencias capitalinas, Uruapan permanece en el abandono institucional y sus ciudadanos se preguntan, con justificado hartazgo, a qué hora gobierna su presidenta.
***El doble garrotazo del Nacional Monte de Piedad: huelga y usura. El conflicto laboral del Sindicato de Trabajadores del Nacional Monte de Piedad, que paralizó sucursales durante meses bajo pretextos de crisis operativa e insolvencia patronal, arrojó una factura que ahora la institución pretende endosar a la ciudadanía. Cientos de usuarios en Morelia y Michoacán que empeñaron prendas para sortear emergencias económicas denuncian un atropello mayúsculo: tras impedirles retirar sus bienes por el cierre forzado de ventanillas, hoy les exigen cobros de intereses moratorios, cargos de resguardo y fechas modificadas unilateralmente. El argumento legal de la causa de fuerza mayor ampara al depositante, no al depositario. Si la Profeco y los defensores de los consumidores no frenan este descarado despojo, la institución que presume fines de asistencia social consumará una expoliación legaloide contra quienes menos tienen, cobrándoles por una huelga que jamás provocaron. ¿Algún diputado de cualquier partido se le ocurrirá ayudar a los pignorantes?
***Bautista Tafolla en la Jucopo: silla de adorno y victoria pírrica. El fallo del TEEMICH que ordena abrir las puertas de la Junta de Coordinación Política al diputado independiente CARLOS ALEJANDRO BAUTISTA TAFOLLA es el retrato perfecto de un triunfo estéril en la praxis parlamentaria. La ponencia de la magistrada AMELÍ GISELL NAVARRO LEPE invocó pluralidad y derechos políticos, pero chocó con la cruda realidad del artículo 42 de la Ley Orgánica: al no constituir grupo o fracción parlamentaria, el legislador entrará a la mesa del poder real únicamente como testigo incómodo. Tendrá asiento para mirar el reparto del pastel y, si acaso, le concederán la voz por cortesía de trámite, pero sin derecho a voto ni capacidad de veto alguno. En el ajedrez del Congreso, litigar un espacio donde no se tienen votos ni bancada reduce la resolución a una simple formalidad; una victoria de papel que lo dejará como espectador en las decisiones donde los acuerdos de las mayorías ya vienen cocinados.
*** Cero independientes federales: la vía ciudadana en coma clínico. El balance del vocal ejecutivo del INE en la entidad, DAVID ALEJANDRO DELGADO ARROYO, retrata la cruda realidad del sistema político michoacano: a casi dos semanas de abierta la convocatoria para diputaciones federales de cara a 2027, la ventanilla registra un desierto absoluto de aspirantes independientes. No es sorpresa, la llamada «caballada» ciudadana no está flaca, simplemente no existe. El laberinto burocrático de la plataforma digital, la carga de fiscalización, el costo económico y la casi imposible meta de recolección de apoyos ciudadanos terminaron por asfixiar una figura que nació prometiendo democratizar los comicios. Mientras los partidos tradicionales y sus satélites se despachan con prerrogativas y estructuras clientelares, competir sin siglas equivale a una misión suicida; la vía independiente pasó de ser una alternativa real de poder ciudadano a convertirse en una quimera legal de ventanillas vacías.
***El delirio de Memo Valencia: repartiendo Morelia a cahuamazos. El dirigente estatal del tricolor, GUILLERMO “MEMO” VALENCIA, protagonizó una joya del despropósito político al autodesignarse como la carta para la alcaldía de Morelia, soñando con un trueque donde ALFONSO MARTÍNEZ ALCÁZAR vaya a la gubernatura y a él le entreguen la capital en bandeja de plata. No conforme con regatearle condiciones al PAN, invitó a la viuda de Uruapan, GRECIA QUIROZ, a sumarse a su fantasiosa fórmula del “Resistol opositor”. En su afán protagónico, VALENCIA olvida que la plaza capitalina tiene memoria: los morelianos se preguntan con pavor si gobernaría el municipio como comanda sus transmisiones de redes, sustituyendo el estado de derecho por garrote mediático y convirtiendo el Palacio Municipal en base de operaciones de sus sospechosos grupos de choque civiles. Un disparate monumental que solo retrata a un dirigente desesperado por no quedarse sin reflectores ni presupuesto en 2027
























