Gaddafi continuó desafiante y su hijo, Saif al Islam, advirtió a Occidente que no lleve a cabo ninguna acción militar para derrocar a su padre, al tiempo que aseguró que el líder no se irá al exilio ni renunciará.

En Libia, líderes tribales, altos cargos, oficiales del ejército y unidades militares han desertado, se han puesto del lado de la causa rebelde y dicen que cada vez están más organizados. Trípoli es una fortaleza para Gaddafi en el país productor de petróleo.

“Vamos a mantener la presión sobre Gaddafi hasta que dimita y permita al pueblo de Libia expresarse libremente y determinar su propio futuro”, dijo Susan Rice, embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, al programa de televisión “Good Morning America”.

El capitán Faris Zwei, uno de los militares en el este que se ha unido a la oposición, dijo que más de 10.000 voluntarios se habían alistado en Ajdabiya, situada a una corta distancia de Marsa El Brega.

“Vamos a reorganizar el Ejército, que fue prácticamente destruido por Gaddafi y sus secuaces antes de marcharse (de esa localidad)”, dijo. “Estamos reformando tanto como podemos, el Ejército con la juventud que participó en la revolución”.

Dos buques de asalto anfibios, el USS Kearsarge, que puede transportar a 2.000 marines y el USS Ponce, entraron en el canal de Suez con rumbo al Mediterráneo. El destructor USS Barry navegó el lunes por el canal dentro de los esfuerzos para incrementar la presión diplomática y militar para que Gaddafi dimita.

Los dos barcos entraron al canal por la boca sur, dijo un funcionario, y se prevé que lo hayan atravesado a las 3.30 de la tarde (1330 GMT) ó 4.00 hora local.

LIGA ÁRABE, DISPUESTA A RECHAZAR INTERVENCION

Los ministros de Exteriores de la Liga Árabe se reunirán el miércoles en El Cairo para discutir un borrador de resolución que rechaza la intervención militar exterior en Libia, dijo el vicesecretario general de la Liga.(Reuters)