La Cámara de Diputados enviará a la Suprema Corte, en el curso de este jueves, una controversia constitucional contra el programa de emisión de la Cédula de Identidad para Menores, a cargo der la Secretaría de Gobernación.

La controversia se fundamentó en propuestas de los diputados Jaime Cárdenas (PT) y Pablo Escudero (PVEM), quienes advierten violaciones jurídicas por parte del proyecto de identificación y por las evidencias de que el sector público es incompetente para garantizar la salvaguarda de bancos de datos.

El miércoles fracasaron contactos entre diputados y la Secretaría de Gobernación, en la búsqueda de una solución práctica a los reclamos y dudas de los legisladores.

Pablo Escudero consideró rota la relación cuando fue notificado que el secretario de Gobernación, Francisco Blake, se desdijo de un acuerdo con los diputados, en el sentido de que se establecería un organismo especial para el manejo de la Cédula de Identidad.

Ese acuerdo fue convenido en una reunión de trabajo con el secretario Blake y cuando sólo faltaba firmar la minuta de los acuerdos, el titular de la Segob “se echó para atrás”, dijo Escudero. Y eso es peor que las inconsistencias e ilegalidades del programa de la Cédula de Identidad para niños y adolescentes. “No hay con quién hablar en el gobierno de Felipe Calderón”, remarcó.

Al inicio de la sesión de este jueves, Escudero reclamó que la mesa directiva tomara el tema de la controversia constitucional que se había atorado un día antes en la Junta de Coordinación Política, por obstrucciones que levantó, dijo, el vicecoordinador del PAN, Carlos Alberto Pérez Cuevas.

Al respecto, el diputado panista negó que haya actuado para impedir que prosperara la controversia contra la Cédula de Identidad, y como prueba de su actitud remitió a la lectura de la versión estenográfica de esa reunión, formada por los presentes.

Todavía, ofreció el voto del PAN para que avanzara la controversia, a unas horas de que finalizara el plazo para presentarla. Pérez Cuevas apostó que será negada la petición, como ha ocurrido en otros dos asuntos.

Escudero acusa que el programa debería manejarlo un organismo autónomo, y antes de que se pronuncie la Corte, “la gente lo va a parar, porque nadie, ni Blake, confía en la salvaguarda de datos por parte de las autoridades”.

En entrevista en el salón de sesiones, Escudero dijo que preguntó al secretario de Gobernación si él inscribirá a sus hijos en el banco de datos de la Cédula de Identidad, y a ese comentario el responsable de la política interior guardó silencio.

Propuso que junto con el presidente Felipe Calderón, inscriban los datos de sus hijos. No se van a arriesgar a que esa información aparezca donde se venden al publico, la información de particulares.

Jaime Cárdenas dijo que es ilegal y contraviene la Constitución que a un menor le sea tomada la información del iris ocular. Y sostuvo que los padres de los menores no tienen derecho a disponer de la información de identidad de sus hijos.