Dos empleados Petróleos Mexicanos (Pemex) fueron asesinados y sus cuerpos arrojados cerca de un campo de gas natural esta semana por presuntos sicarios del narcotráfico, informaron fuentes de la industria y autoridades.
El ataque representa un aumento de la violencia contra la paraestatal, que se ha convertido en objetivo de extorsionistas y secuestradores en el norte de México.
Los cuerpos maltratados de los dos hombres fueron hallados el pasado lunes en una zanja cerca del yacimiento de Arcos en la región de Burgos, rica en gas natural y cerca de la frontera con Texas.
“Ellos fueron matados a golpes y tirados en una brecha”, afirmó un funcionario de Seguridad que pidió no ser identificado.
Añadió que Pemex ha sido amenazado antes por los cárteles de las drogas.
Los dos técnicos vestÃan overoles de Pemex color azul, dijeron fuentes de la industria que solicitaron el anonimato.
Las fiscalÃas estatales investigaban el caso bajo la sospecha de que estaba involucrado en el crimen uno de los cárteles mexicanos, dijo el funcionario.
Hombres armados que dicen formar parte del cártel de Los Zetas han amenazado con atacar perforaciones en pozos aislados de gas natural en la cuenca de Burgos, en los estados de Tamaulipas y Nuevo León, ambos fronterizos con Estados Unidos, a menos que paguen el “derecho” para operar.
Bandas del narcotráfico han sido responsabilizadas por el secuestro de 16 trabajadores de Pemex el año pasado. Hasta hace poco tiempo, casi no habÃa ataques contra empleados de la petrolera.
La violencia ligada al narcotráfico ha dejado más de 36 mil muertos en México desde que el presidente Felipe Calderón asumió en diciembre de 2006 y emprendió una ofensiva frontal contra los cárteles de la droga.
























