POR C.P MANUEL MONTES Y ARROYO

Hace 15 años escribí un artículo que denomine “La desconfianza es una de las principales causas del bajo ingreso que tienen los tres órdenes de gobierno”.

En resumen de ese artículo indique que la desconfianza es de dos vías las que tienen o tenemos los ciudadanos del “Gobierno” y las que éste nos tiene a los ciudadanos, desafortunadamente es un circulo vicioso que ya tiene muchos años.

Si vemos lo que ha ido sucediendo a México en estos 15 años vemos que el país ha enfrentado problemas de corrupción y falta de cumplimiento de obligaciones fiscales, pero también es importante reconocer que hay muchos mexicanos que trabajan duro y buscan mejorar el país sin embargo la proporción de personas que así lo hacen en relación con la población total es baja. Esto se debe a varios factores, como la informalidad laboral, la falta de oportunidades de empleo formal y la pobreza.

Si analizamos la situación financiera que tuvimos en el año 2025 esta ascendió a 18.82 billones de pesos (saldo histórico reportado por la SHCP) y se prevé que en 2026 se endeudara el Gobierno con otros 2 billones de pesos y por lo tanto la deuda llegará a 20,82 billones de pesos, esa situación lo más probables ocasionara que el gobierno no pueda suficientemente sostener los programas sociales, la infraestructura que requiere el país y servicios básicos como son la seguridad, salud y educación.

Sabemos que hay muchos factores que están ocasionando problemas financieros, entre ellos los problemas que hay en otros países que afectan la economía mundial, pero se debe estar cocientes que en México un problema que se tiene desde hace años es la corrupción, y esta entre otros efectos que causa es la evasión de impuestos.

Hablar de impuestos no es sencillo, ya que como lo señalaba en mi artículo de hace años para muchos contribuyentes, cumplir con sus obligaciones fiscales además de tratarse de un esfuerzo que se tiene para cumplir con las leyes fiscales muchos mexicanos continúan con la desconfianza por la corrupción y utilización indebida de recursos públicos, por cierto ahora con las modalidades de transmisión de noticias nos hemos dado cuenta de como algunos han utilizado indebidamente los recursos y esa situación además de causar enojo justifica equivocadamente la evasión fiscal.
Sin embargo, también es cierto que el desarrollo de México depende en gran medida de la participación responsable de todos. Los ingresos públicos son la base para financiar servicios esenciales como salud, educación, infraestructura y seguridad. Cuando una parte de los contribuyentes evade, la carga recae en quienes sí cumplen, generando un círculo inequitativo.
En este contexto, más que señalar culpables, resulta necesario reflexionar sobre la responsabilidad compartida: la del gobierno, de administrar con honestidad y eficiencia; y la de los ciudadanos, de contribuir al sostenimiento del país.
Al señalar que los ciudadanos debemos contribuir al sostenimiento del país, es importante tener presente que la evasión de impuestos debilita al Estado y afecta a la sociedad en su conjunto. Los recursos fiscales son la base para financiar servicios públicos y beneficios que deberían alcanzar a toda la ciudadanía.
Por otra parte, resulta lamentable que algunos funcionarios públicos desvíen recursos para beneficio personal, lo que profundiza la crisis. La corrupción es un problema extendido en muchos países, pero en México ha alcanzado niveles que afectan seriamente la confianza ciudadana.

Al mencionar lo anterior de acuerdo a lo que vemos en noticias se ha visto que en que en muchos casos, la corrupción no se presenta de forma abierta, sino a través de mecanismos más sutiles: funcionarios que desvían recursos públicos hacia fines privados, que manipulan contratos para favorecer a ciertos grupos, o que encubren irregularidades con trámites opacos. Estas prácticas erosionan la confianza ciudadana y debilitan la capacidad del Estado para garantizar servicios y derechos. El resultado es un sistema donde los recursos destinados al bien común se pierden en beneficio de unos cuantos.

Para avanzar hacia una sociedad más justa, es indispensable evitar la corrupción y fomentar una cultura de cumplimiento. Lo deseable es que todos los contribuyentes asuman con convicción que respetar las leyes fortalece al país y mejora nuestra vida en común. Al mismo tiempo, quienes insistan en evadir al fisco deben enfrentar sanciones claras, pues no puede haber desarrollo sostenible mientras algunos se benefician a costa del esfuerzo colectivo.

En este contexto, es fundamental que los ciudadanos exijamos que se sancione a quienes incurren en actos de corrupción. No basta con reconocer el problema: la sociedad debe demandar que las instituciones actúen con firmeza y que los responsables enfrenten consecuencias claras. Solo así podremos recuperar la confianza en el Estado y garantizar que los recursos públicos se utilicen en beneficio de todos

Al analizar la corrupción y la evasión fiscal, queda claro que cuando ciudadanos y gobierno decidan enfrentarlas juntos, el Estado recuperará su capacidad de cumplir con sus funciones esenciales: garantizar salud, seguridad, educación, infraestructura y justicia para todos.

Este artículo fue elaborado a partir de la lectura de periódicos y revistas, de la información disponible en internet, de mis conocimientos sobre leyes y de las preguntas realizadas al sistema de inteligencia artificial. Todo ello con el propósito de ofrecer una reflexión crítica y ciudadana sobre la corrupción y la evasión fiscal.”