Un duro golpe al crimen organizado que opera mediante la extorsión desde el interior de los ceresos se ha venido dando en el sistema penitenciario de Sonora, al decomisar 278 celulares, chips telefónicos y hojas de directorios telefónicos, destacó Ricardo Órnelas Saavedra.

El director del Sistema Estatal Penitenciario en Sonora dijo que el más reciente decomiso se dio el martes al practicarle a un reo federal una revisión corporal y encontrarle un celular. Posteriormente se revisó su celda y se encontró un escondite secreto de celulares.

“Encontramos que en una mesa que estaba ahí pegada a la pared, al desatornillarla encontramos por la parte posterior, otro teléfono celular escondido dentro de la madera, le habían hecho una especie de… hoyo a la madera para tener escondido el celular y se encontraron seis chips” declaró Órnelas.

Además, indicó que en esa misma celda del penal Hermosillo 1 se encontraron 68 hojas de directorios telefónicos de diferentes partes del país, como Guanajuato, Toluca, Yucatán, Oaxaca, Tabasco, Querétaro, Veracruz, los cuales estaban con una serie de anotaciones.

Detalló que el reo de nombre Gustavo Roberto Montellano, quien purga una condena de 10 años por posesión y transportación de cocaína, desde el 11 julio del 2007, quedó a disposición del Ministerio Público para la investigación correspondiente.

El funcionario estatal dijo que es probable que detrás de este preso haya más personas involucradas, tanto dentro como fuera del penal, lo que podría destapar una red de corrupción que incluso podría extenderse hasta las instituciones bancarias.

“Esto viene a destapar una red, no puede ser solo, es una red que puede involucrar incluso personas que trabajen en bancos porque estos dineros que se cobran por extorsión no nada más se entregan en persona, sino que se depositan en cuentas bancarias”, destacó.

Dijo que a más tardar en un mes estará funcionando en los principales penales de la entidad un equipo sofisticado para inhibir las señales telefónicas y que no puedan salir llamadas desde los centros de readaptación social.

“Se está reforzando la seguridad de los equipos para que nadie pueda tener acceso a ellos.

El equipo ya está instalado, pero se está preparando todo el blindaje para evitar que en un futuro puedan sabotear la tecnología”, mencionó.