Por: C.P. Manuel Montes y Arroyo

En esta ocasión mi objetivo del presente es comentarles lo que he estado viendo en periódicos, revistas y medios electrónicos en los que señalan que el país tiene serios problemas financieros, para ser más preciso se tiene una deuda publica cuantiosa y al analizar varios aspectos pude darme cuenta que Petróleos Mexicanos (Pemex) por diversos motivos esta muy endeudado y recordé que es una empresa estratégica para el país, pero sus problemas estructurales —rezago tecnológico, pasivo laboral, privilegios monopólicos, carga fiscal excesiva y manipulación sindical—frenan su desarrollo. Si se lograra reformar los esquemas de pensiones y transparentar la relación con los sindicatos, esta empresa podría, con el tiempo, recuperar su capacidad de inversión y convertirse en uno de los motores de confianza y competitividad. Ello requeriría además aliviar su carga fiscal y garantizar una gestión libre de corrupción, condiciones indispensables para que Pemex vuelva a ser un verdadero activo estratégico del país

Antes de comentar la problemática que tiene Petróleos Mexicanos (Pemex) es muy importante señalar que el objetivo central que tiene esa gran empresa es el de garantizar el aprovechamiento de los recursos petroleros y energéticos de México para beneficio nacional, asegurando soberanía energética, sustentabilidad y aportes financieros al desarrollo del país.

Cabe mencionar que en términos prácticos, su misión es producir, transformar y comercializar hidrocarburos de manera rentable, segura y confiable, atendiendo la demanda interna y fortaleciendo las finanzas públicas.

Con la finalidad de conocer un poco sobre este gran organismo al leer y preguntar incluso a los sistemas de Inteligencia Artificial ahora tengo idea de su gran misión y de su objetivo de lo que a continuación me permito comentarles

Misión oficial: Maximizar el valor de los activos petroleros e hidrocarburos de México, satisfaciendo la demanda nacional con productos derivados del petróleo de alta calidad, de forma sustentable, confiable, rentable y segura.

Visión estratégica: Ser una empresa productiva del Estado que garantice la soberanía energética, contribuyendo al desarrollo económico y social del país.

Principios rectores: Respeto, igualdad, honradez, responsabilidad, legalidad, imparcialidad e integridad en la gestión institucional.

Derivado de su Misión y de sus objetivos Pemex fue durante décadas un pilar de la economía mexicana, símbolo de soberanía energética y fuente principal de ingresos públicos, su papel permitió financiar parte del gasto público operativo (educación, salud, infraestructura) y consolidar la presencia del Estado en sectores estratégicos. Sin embargo, por diversas causas, entre ellas la carga fiscal excesiva, la corrupción, la falta de inversión tecnológica y la transición energética global, así como los compromisos laborales desproporcionados como pensiones y privilegios sindicales; el organismo se convirtió en una entidad deficitaria que hoy representa un desafío para las finanzas nacionales.

Considerando lo anterior pensé lo que más afecto sus finanzas e incluso su administración fue el problema laboral y se bien que para muchos cuando uno critica al sindicalismo lo toman a mal, pero desafortunadamente en México hay varios casos que el sindicalismo se convierte en perjudicial para la empresa o el organismo y con el tiempo va afectar al trabajador y al leer lo histórico el sindicato de Pemex nació para proteger a los trabajadores, terminó convirtiéndose en un poder paralelo dentro de la empresa. Sus miembros gozaban de privilegios tan amplios que ni siquiera podían ser sancionados por bajo desempeño. Con salarios y prestaciones muy superiores al promedio nacional, el sindicato generó una cultura de impunidad que debilitó la productividad y cargó a Pemex con obligaciones financieras imposibles de sostener, por ello cuando se excede el sindicato también con el tiempo no nada más paga las consecuencias el organismo sino que también los trabajadores porque pueden ver amenazada su fuente de trabajo, y en este caso particular también los ciudadanos pagamos las consecuencias.

También fueron causa del declive de Pemex lo siguiente:

La caída en la producción de crudo ya que pasó de más de 3.4 millones de barriles diarios en 2004 a menos de 1.6 millones en años recientes.

La falta de inversión en exploración y el agotamiento de yacimientos maduros como Cantarell redujeron la capacidad de generar ingresos.

Refinerías y plantas petroquímicas operan con tecnología atrasada, lo que limita la eficiencia y aumenta costos.

La dependencia de importaciones de gasolina y gas natural refleja la incapacidad de modernizar el sistema energético.

Sistema de pensiones muy costoso, el contrato colectivo estableció durante años jubilaciones muy tempranas y generosas, esto afecto las finanzas de Pemex.

En los informes financieros de Pemex se reconoce que el pasivo laboral supera el billón de pesos, y eso afecta de gran manera sus finanzas.

Considero muy importante señalar que aunque no tengo los elementos de juicio suficientes y competentes, se ha publicado mucho que en Pemex ha habido contratos inflados, sobrecostos y desvíos de recursos o sea actos de corrupción y eso afecta mucho a cualquier empresa.

Como ya les comenté la situación de Pemex y como sabemos, el gobierno tiene serios problemas financieros por lo que ya es indispensable que se tomen medidas para que se mejoren las finanzas y una de ellas es que Pemex vuelva a ser como hace muchos años que fue una fuente sumamente importante de ingresos del gobierno federal, y que le llego a entregar hasta el 70% de sus utilidades vía impuestos y derechos.

Pemex no puede seguir siendo visto únicamente como un problema financiero; es, ante todo, un patrimonio nacional que requiere ser defendido y transformado. La historia nos recuerda que fue motor de desarrollo y símbolo de soberanía, y hoy, aunque enfrenta una deuda pesada y retos de eficiencia, sigue siendo indispensable para garantizar la seguridad energética de México.

Para lograr que Pemex sea el organismo que de seguridad energética al país y que vuelva a apoyar al gobierno aportándole ingresos se requiere lo siguiente:

De parte del Gobierno que realice lo siguiente:

Reducir la carga fiscal: permitir que Pemex reinvierta más de sus ingresos en exploración, mantenimiento y modernización.
Reestructurar deuda y pasivos laborales: negociar condiciones más sostenibles y transparentes, incluyendo pensiones y beneficios sindicales.

Combatir la corrupción: aplicar auditorías independientes y sanciones efectivas para evitar contratos inflados y sobrecostos.

Modernizar infraestructura: invertir en refinerías, energías limpias y nuevas tecnologías para recuperar competitividad.

Fomentar la participación empresarial en proyectos estratégicos, con transparencia y regulación, obviamente sin que se pierda su carácter Nacional o sea que no se trate de una forma de privatizar.

Apoyarle para que tenga una autonomía técnica y que no se tomen para ello decisiones políticas.

En este aspecto de apoyo del Gobierno es importante mencionar que en 2025 y 2026 ya el Gobierno Federal destinó recursos para cubrir vencimientos de deuda de Pemex, incluyendo pagos por alrededor de 20 mil millones de dólares (no pesos), como parte de un rescate financiero que busca estabilizar a la empresa y mejorar las finanzas públicas, en mi opinión lo veo como un inicio importante del Gobierno para que Pemex mejore.

De lograrse que el Gobierno Federal, el sindicato, los trabajadores y la ciudadanía hagan lo necesario para que Pemex —por su importancia estratégica para la soberanía y el desarrollo— vuelva a tener finanzas sanas, la empresa dejará de ser una carga financiera para convertirse en un motor de bienestar. Esto no solo fortalecerá las finanzas del Gobierno, sino que será motivo de orgullo nacional.”

 

Nota. La elaboración de este artículo sobre Pemex se realizó estudiando periódicos, revistas de economía y consultando al sistema de inteligencia artificial