Hoteleros del centro histórico de la ciudad de Querétaro protestaron por las obras que el gobierno municipal realiza en esta zona, pues aseguran que se hacen en desorden, sin respetar el reglamento y, peor aún, afectándoles su actividad.

Su representante legal, Martín Cortés, y el presidente de los comerciantes del centro histórico, Federico Ibarra, acudieron a las oficinas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para solicitar se les explica qué sucede, pero se encontraron con que la dependencia no tiene titular.

Desde hace un par de semanas, el gobierno municipal realiza trabajos de cambio del adoquín en todas las calles que se encuentran dentro de la zona de monumentos históricos.

Estas obras, a decir de Martín Cortés, han causado en solamente 15 días, pérdidas de hasta 40 por ciento en las ventas de los hoteleros queretanos, quien solicitó se aplique la normatividad para la imagen urbana.

“Cambian adoquines y no respetan la normatividad que dice que deben ser del mismo color y del mismo material y están poniendo adocreto; están haciendo aberturas en todo el centro histórico al mismo tiempo; abren mil baches, ocasionando mala imagen y peligro para los peatones”, sostuvo.

Las pérdidas económicas -dijo- se deben a que los trabajos no son coordinados; “sería mejor que trabajaran en la noche porque muchas veces la gente, los clientes no pueden pasar; que trabajen en la noche y en el día liberen el paso peatonal”.

Acompañado de Federico Ibarra y de otros 2 comerciantes establecidos, Martín Cortés solicitó hablar con el delegado regional del INAH, lo que no fue posible pues apenas la semana pasada, Daniel Sernas Zepeda, quien se desempeñaba como tal, fue removido de su cargo.

Los hoteleros fueron atendidos por la Secretaria Técnica de la delegación del INAH, Margarita Magaña, quien les explicó la situación que se vive en el instituto, por lo que les pidió que regresaran después.

Martín Cortés comentó que este era el primer acercamiento que tenían con el INAH; “venimos respetuosamente hacer nuestra propuesta, pero el problema, básicamente, es que no hay quién coordine y dirija los presupuestos y los programas, por lo que hacemos un llamado para que se apresure la designación del titular”.

Para realizar obras urbanas en la zona declarada como patrimonio de la humanidad, la ley en la materia establece que para efectuar cualquier modificación arquitectónica, se debe de contar con un permiso expedido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Además, la normatividad exige que se empleen materiales similares a los originales así como el evitar se altere la imagen urbana.

En el centro histórico de la ciudad de Querétaro se tienen contabilizados alrededor de 3 mil negocios en operación.